Una reconstrucción social
Por Karla Sosa
En la actualidad nos enfrentamos con diferentes retos, pero a veces las respuestas que buscamos se encuentran miles de años atrás, por lo que, a continuación, se hará́ una comparación de creencias cuyas raíces datan desde civilizaciones mesoamericanas, que se analizarán por medio de huehuetlatollis.
Los huehuetlatollis son libros encargados de recopilar consejos impartidos por los mayores a los más jóvenes, estos son un reflejo claro de los ideales, así como de la vida cotidiana de la cultura nahua, la cual, debido a su encuentro con los españoles más tarde formaría las raíces de nuestra cultura actual.
Palabras de la partera, Huehuetlatolli recopilado por fray Bernardino de Sahagún (s.f): Mi hija, la batalla es tuya, ¿qué podemos hacer por ti? Aquí están tus madres, la tarea te corresponde sólo a ti. Toma tu escudo, mi hija, mi pequeñita, eres Quauhcihuatl, ¡trabaja con ella! Esto quiere decir, ¡saca toda tu fuerza para ser como Quauhcihuatl, Cihuacoatl, Quilaztli! (Citado por Arqueología Mexicana, s.f., pp. 12-13).
Entre los nahuas el parto de una mujer representaba una batalla con la misma estimación que la de un soldado, por lo que, se puede deducir que las diferencias físicas entre hombres y mujeres eran las que determinaban su función en la sociedad.
Al ser el papel principal de la mujer proveer un linaje, limitaba los roles sociales que cumplía, en consecuencia, se vieron excluidas de ciertos cargos.
Cuando llegaron los españoles esto cambió, aunque no radicalmente, ya que, en la edad media, la figura de la mujer era degradada, no gozaban de derechos si no estaban sujetas a una figura masculina que las representara, por esta razón las mujeres que no tenían a ningún hombre en su vida, terminaban por dedicarse a mendigar o a la prostitución.
A la vez, controversialmente la mujer era temida por los hombres, ya que, eran vistas como agentes del diablo, esto tiene muchas causas pero una de las más influyentes fue la religión, en el génesis la serpiente puede seducir más fácilmente a la mujer que al hombre y la misma se encarga de que Adán desobedezca a Dios, otro factor es que en la religión católica sólo hay un Dios y es hombre, el papel de María es secundario, por lo tanto, en el pensamiento medieval tenía sentido que la vida cotidiana fuera llevada a cabo de la misma manera.
Es importante recalcar que, sin importar si cronológicamente se marca el término de la Edad Media con el descubrimiento de América, las personas no dejaron de ser medievales en ese momento y cambiaron su forma de pensar, sino que muchas ideas continuaron vigentes en la modernidad.
Una vez entendido esto, podemos decir que en la Edad Colonial hubo un choque de estos dos mundos, donde reside una mezcla que continúa hasta nuestros días.
A simple vista podemos encontrar muchas diferencias culturales, pero ambas son similares en el rol que jugaba la mujer, ya que son papeles complementarios. Empezando con que ambos tenían la expectativa de que la mujer aspiraba un matrimonio, tener hijos y encargarse de la casa. Lo que ahora no es realista en el caso de muchas e incluso en algunos lugares de Méxicoaún resulta singular que la mujer anhele algo más allá.
La decencia y la forma de vestir. El siguiente huehuetlatolli es impartido por una madre a su hija, donde se aconseja vestir adecuadamente: “No acostumbres ponerte, no andes vestida de bordados, que es vanidad.
Tampoco tomarás, te echarás encima los harapos que son de gente baja, pues sería ridículo…”. (Universidad Nacional Autónoma de México, 1995, p. 58). Por lo que podemos observar se hace referencia a un equilibrio, en esta época y en la colonial el vestido se relacionaba directamente con la clase social, esto aún es utilizado en algunos casos de la actualidad, aunque no implica que sea asertivo.
La forma de vestir resulta altamente controversial hoy en día, es cierto que la ropa puede relacionarse con la personalidad, pero es de importancia recordar que no determina todo lo que un individuo representa.
Además, el código de vestimenta no tiene relación con el consentimiento y sobretodo no es una pauta que indique el derecho a opinar. La forma en que se ve o se expresa sobre los demás habla más de la persona, que la ropa que use.
La violencia y posición de poder. Al ser despojadas de muchos cargos sociales, las mujeres se volvieron dependientes del hombre en diversos aspectos, por esta misma razón los hombres se percibían así mismos en una posición de poder.
Esto no fue diferente en la época colonial, ya que, para acentuar dicha posición de poder, pero esta vez de los españoles sobre las culturas de Mesoamérica, se dio lugar a violaciones de mujeres indígenas.
Desgraciadamente este tipo de abusos siguen vigentes hoy en día y aunque superficialmente no tenga una explicaciónlógica, más que violencia general en el país, la raíz se encuentra en demostrar una posición de poder. En cuanto a la dependencia, también es una realidad actualmente, por lo que esta violencia no se podrá erradicar hasta que haya mejores oportunidades de educación que permitan la equidad y el reconocimiento de dignidad humana, así como oportunidades laborales que brinden independencia económica. La sexualidad.
A pesar de que los discursos subsecuentes son muy parecidos, se observa que este tema siempre ha sido mal visto en el caso de las mujeres y no cambió en la época colonial, en la cual, valores como la castidad estaban directamente relacionados con el honor. Mujeres, según la Universidad Nacional Autónoma de México (1995): No quieras no más, en seguida, el trato carnal, ni saber las cosas que se dicen sucias, impuras, que, aunque en verdad cambies, ¿te harás por ello una diosa? No te des prisa a echarte a perder. Ve con calma, con mucha calma. (p. 46). Hombres: “… pero no te des prisa a perderte, no como un perro te lances a comer, a morder en la carnalidad. Tienes que hacer firme tu corazón, que ser fuerte, que madurar, que pintar y echar vara como un maguey…”. (Universidad Nacional Autónoma de México, 1995, p. 97).
En la actualidad, la vida sexual de las mujeres puede aún resultar como un tema escandaloso, en muchos casos se censura y cuando se discute sobre el tema hay una tendencia a usar palabras degradantes. Si un hombre está involucrado con una cantidad considerable de mujeres es elogiado y la mujer por el contrario puede llegar a ser llamada “puta”, esta situación muestra un mismo escenario, pero acentúa el diferente trato, por lo que, considero dicho término debería desaparecer de nuestro vocabulario. Lo que propone el pensamiento actual es que cada individuo tiene control total sobre su sexualidad, se trata de que sin importar qué tan diferentes seamos unos de otros, somos igualmente humanos, en consecuencia, todos merecemos un trato digno y respeto.
La maternidad Es relevante en ambas culturas, ya que, era la principal función de la mujer y por consiguiente de la misma manera el matrimonio, el cual, fue uno de los pilares para la época colonial, es por esta razón que la familia fue considerada la base de la sociedad y este fundamento dura hasta el día de hoy en nuestra cultura, México es muy característico de dar importancia a la familia, además de brindar un trato de hermanos a la mayoría.
Este tema ha evolucionado con las generaciones, antes se trataba de casarse y tener hijos o, a vista de muchos la misión de vida de dicha mujer no habría sido satisfactoria, después no era necesario casarse, pero sí tener hijos, actualmente las generaciones apuntan a otros panoramas que no incluyen ni matrimonio, ni hijos.
El punto central es que ya no se trata de juzgar las decisiones de personas ajenas, sino que cada individuo ejerza su libertad de elección. Conclusiones Actualmente el género es un tema sensible y la mayoría se encuentra desorientada, incluso algunos aseguran que no existe un problema, lo cual, es generado porque las personas suelen juzgar desde su posición, con frecuencia de privilegio.
Probablemente no hemos experimentado la misma situación de vida, sin embargo, todos hemos tenido que superar dificultades, debemos ser capaces de empatizar. No se debe evitar el tema, sino tiene que ser discutido con respeto y con la mente abierta, entender que no se trata de quien esté en lo correcto, sino de un intercambio de ideas que nos ayuden a comprender nuestra realidad y qué hacer para transformarla.
El objetivo de este artículo es mostrar cómo las reacciones que tenemos a ciertas situaciones sociales encuentran su raíz en nuestra cultura, por esta misma razón, muchos pueden verlo “natural”, pero hay que entender que las causantes de todo esto son construcciones sociales que han estado vigentes por un tiempo considerable, que es momento de replantearnos como sociedad y como seres humanos.
“Es una construcción social, no es inevitable y no es para siempre” (Aptheker, 1993).
Referencias. Arqueología Mexicana. (s.f.). El ciclo de la vida en Mesoamérica, Arqueología Mexicana núm. 60, pp. 12-13. Recuperado de https://arqueologiamexicana.mx/mexico-antiguo/testimonios-nahuas-sobre-las-etapas-dela- vida Universidad Nacional Autónoma de México. (1995). Huehuetlatolli libro sexto del códice florentino. Recuperado de http://www.descolonizacion.unam.mx/pdf/publ_10.pdf Aptheker, B. (1993). IntroductiontoFeminism. Women’sStudiesQuarterly, 21(3/4), 204- 208. Retrieved June 14, 2021, fromhttp://www.jstor.org/stable/40022025 Rucquoi, A. (2019). La mujer medieval. Recuperado de file:///C:/Users/gabri/Downloads/La%20Mujer%20Medieval.pdf










