Desde el pasado jueves inició la venta de cachitos de la Lotería Nacional en el Palacio Legislativo de San Lázaro para el sorteo especial del 15 de septiembre que anunció el presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador, en donde unos de los premios más atractivos es la rifa de un palco en el Estadio Azteca.
Sin embargo, contrario a lo que se podría pensar, la venta de los boletos para la rifa anunciada con bombo y platillo por el titular del ejecutivo federal, no ha salido como se esperaba, ya que diariamente se están vendiendo de 10 a 15 cachitos en la Cámara de Diputados, cifra muy baja si se toma en cuenta que es un lugar donde se mueve un alto poder adquisitivo.
Y pese a que en la oferta de premios se encuentran, además del palco en el Estadio Azteca, departamentos en el Pedregal de la Ciudad de México y en Acapulco, esto no resulta suficiente para que los diputados federales, asistentes y trabajadores de la Cámara Baja compren un cachito que cuesta 250 pesos.
“No hay garantía de por ser la Cámara de Diputados se vayan a vender muchos cachitos al día”.
Trabajadores de la Lotería Nacional encargados de vender el boletaje para la rifa del 15 de septiembre, reconocen que este tipo de sorteos, que otorgan premios en especie y no en efectivo, no son bien recibidos por la ciudadanía.
Además, señalan que con este tipo de sorteos no es posible corroborar que los premios se entreguen a los ganadores y que los recursos obtenidos por la rifa sirvan para atender a la asistencia pública.
Afirman que por “credibilidad es mejor que los premios sean en efectivo” y no especie como los que promueve el presidente, Andrés Manuel López Obrador.
“En premios por especie baja la venta de cachitos por la credibilidad”.
La venta de boletos en el Palacio Legislativo de San Lázaro culmina el próximo 14 de septiembre.









