La LX Legislatura pasará a la historia como la más productiva, austera y transparente porque sus diputados ‘entregaron el corazón’ y antepusieron el beneficio de Puebla por encima de los intereses políticos, aseguró Nora Merino Escamilla, presidenta del Congreso.
En entrevista con El Heraldo de Puebla, la legisladora destacó que en los tres años de trabajo quedó demostrado que fueron ‘una legislatura de avanzada’ al aprobar iniciativas que reconocen los derechos de las minorías y sumaron al combate de la corrupción y los excesos cometidos desde el poder.
Merino Escamilla apuntó que el Congreso dio grandes pasos para garantizar la paridad de género horizontal y vertical e incluso se caracterizó por ‘romper techos de cristal’ al tener por primera vez en su historia una mujer al frente de la Junta de Gobierno y Coordinación Política y las comisiones legislativas más importantes.
«Logramos romper el patriarcado histórico de 180 años en los que solo los hombres presidían el Congreso y ahora una mujer está al frente».

La diputada expresó que fue un periodo complicado por la crisis social en Puebla provocada por la muerte de la gobernadora, la designación de un mandatario interino, una elección extraordinaria y después una pandemia que llevó al mundo virtual el trabajo legislativo.
«Me deja un buen sabor de boca, pero nunca podré decir que es una calificación de 10. La excelencia se trabaja y no se obtiene de manera inmediata y creo que fue una legislatura que entregó el corazón, dio todo y que buscó siempre superarse y siempre dar respuesta a los poblanos».
Nora Merino aseguró que, aunque lograron sacar adelante mil 685 iniciativas y 871 puntos de acuerdo, se quedaron en ‘el tintero’ algunas iniciativas importantes como la reversión de la privatización del agua o la despenalización del aborto, pero cuestiones jurídicas lo impidieron.
«Me hubiera gustado que saliera adelante y es un tema que algunos agarraron como bandera política y que voces sin ninguna calidad moral, ética y que su trabajo los respalde para poder estar criticando el trabajo de otros es el tema del agua».

Merino Escamilla aseveró que estos tres años en el legislativo tuvo un importante crecimiento profesional y personal que le permite valorar la importancia del diálogo y los consensos para poder avanzar en la construcción de una mejor Puebla.
«Si volteo hacia atrás ha sido un gran cambio, mucha madurez, entiendo mucho mejor el proceso legislativo, qué es lo que quiero hacer y hacia dónde va mi agenda y cómo la puedo lograr y tengo mucho que aprender y hay mucho camino que recorrer todavía».
Fotos de Carlos Barroso









