La tasa de inflación mexicana subió en agosto hasta el 5.59 por ciento, después de que los precios aumentaran en agosto un 0.19 por ciento respecto al mes anterior, informó este jueves el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).
En agosto de 2020, hace justo un año, los datos correspondientes reflejaron un aumento del 0.39 por ciento en el índice de precios al consumidor (IPC), con lo que la inflación quedó entonces en el 4.05 por ciento.
«En agosto 2021 el Índice Nacional de Precios al Consumidor aumentó 0.19 por ciento mes contra mes, con lo que la inflación anual se ubicó en 5.59 por ciento año contra año».
Julio A. Santaella, presidente del Inegi.
En julio pasado, México registró una tasa de inflación del 5.81 por ciento, después de que los precios subieran en el séptimo mes del año un 0.59 por ciento.
Por lo que este dato de agosto, aunque sigue siendo elevado y alejado de la meta del Banco de México del 3 por ciento (+/- un punto porcentual), refleja un freno en el alza de los precios al consumidor.
Además, se aleja del récord de inflación de abril de 6.08 por ciento, la tasa más elevada desde finales de 2017.
El índice de precios subyacente, considerado un mejor parámetro para medir la carestía general porque elimina artículos de alta volatilidad en sus precios, aumentó el 0.43 por ciento mensual y dejó la tasa anual en el 4.78 por ciento, según señaló el Inegi en un comunicado.
Dentro del subgrupo de bienes y servicios subyacentes, las mercancías aumentaron el 0.70 por ciento y los servicios crecieron un 0.12 por ciento, con una tasa anual del 5.99 por ciento y del 3.43 por ciento, respectivamente.
En los no subyacentes, los agropecuarios aumentaron 1.98 por ciento respecto al mes anterior y los energéticos y tarifas autorizadas por el Gobierno cayeron 2.43 por ciento.
A nivel anual, los precios de los agropecuarios han crecido 8.95 por ciento, mientras que las tarifas energéticas se han elevado un 7.5 por ciento.
De este modo, la partida de no subyacentes cayó 0.52 por ciento mes contra mes y aumentó un 8.14 por ciento interanual.
El Inegi también anunció que en agosto el índice de precios al productor, incluyendo el petróleo, presentó una variación al alza del 0.17 por ciento respecto del mes anterior, alcanzando una variación anual de 6.13 por ciento.
La reactivación económica en México llegó tras dos meses de suspensión de todas las actividades económicas no esenciales, en abril y mayo de 2020, debido a la crisis del coronavirus, lo que tuvo un fuerte impacto en la producción y el consumo.
La inflación de 2020 cerró en 3.15 por ciento, mientras que en 2019 la inflación anual fue del 2.83 por ciento y en 2018 los precios al consumidor se elevaron un 4.83 por ciento.
Los precios al consumidor escalaron hasta el 6.77 por ciento a finales de 2017, la tasa más alta desde 2000, que fue motivada por un alza en el precio de los combustibles.
La meta puntual del Banco de México es del 3 por ciento anual.
El producto interior bruto (PIB) de México se desplomó un 8.2 por ciento en 2020, su peor caída desde la Gran Depresión de 1932 y su segunda contracción anual tras el retroceso del 0.1 por ciento de 2019.
Con información de EFE
Foto de EFE










