Los alumnos de secundaria revelan estar más dispuestos a lo digital, también los universitarios, porque les facilita la tarea recurrir a las plataformas, así evitan leer libros y se manejan con textos cortosque resumen un tema sin desarrollarlo y sin facilitarles la comprensión.
La bibliografía informa que la activación de la memoria es uno de los beneficios más importantes de escribir a mano, ya que estimula la memoria semántica, donde se almacena todo el conocimiento. Se piensa en la palabra y en cómo escribirla, dónde cae el acento y cómo se desplaza la mano para escribirla.
De esta manera se estimulan funciones como la planificación, hay que prever lo que se va a escribir, la flexibilidad, ceñirse al margen o cometer errores y la memoria de trabajo, mantener una idea.
Para la psicología escribir a mano permite canalizar las emociones, facilita la expresión sin ningún tipo de límite o juicio y ayuda a desarrollar la creatividad, así como la organización de las ideas. Dicen los psicólogos que gracias a la escritura a mano se aclaran los sentimientos y las dudas, incluso el individuo puede conocerse mejor y tomar decisiones más conscientes.
Escribir a mano beneficia a las personas ansiosas porque la ansiedad se produce cuando el individuo presta demasiada atención a un factor ambiental, o a un factor interno como son los pensamientos y focalizar la atención en otra cosa resulta útil.
No todo lo que reduce nuestro trabajo mental y nos facilitan la vida cotidiana es beneficioso, especialmente en las personas mayores con deterioro cognitivo. La tecnología digital que por momentos parece saturarnos, puede hacernos perder habilidades cognitivas, motoras y visuales por falta de ejercitación.
Según los expertos esto podría compensarse dedicando unos minutos diarios a escribir pensamientos o cartas a mano, al igual que cualquier tarea que estimule la memoria, el lenguaje y el conocimiento de las palabras, crucigramas, sopa de letras, entre otros pasatiempos.
De acuerdo a Roberto Cataldi, médico de profesión y ensayista cultivador de humanidades, para cuyo desarrollo creó junto a su familia la Fundación Internacional Cataldi Amatriain (FICA), no hay que estar en contra de la cultura digital, que sin duda seguirá evolucionando y será de gran ayuda para la humanidad.
Perder habilidades que requirieron milenios para desarrollarse en el cerebro humano no es muy inteligente. Muchos no advierten que el desuso conduce inevitablemente al olvido.
Periodista. Catedrática de la Facultad de Ciencias de la Comunicación de la BUAP. Pionera en Puebla de noticiarios y programas de radio con perspectiva de género desde 1997.









