Juan Villoro, Premio Herralde en 2004 por su novela El testigo, otorgado por la Editorial Anagrama, participó en la edición 35 de la Feria Nacional del Libro de la BUAP, donde presentó su último libro: La tierra de la gran promesa, una reflexión sobre cómo influye el arte en la realidad y cómo esta distorsiona al arte.
Fue en el Salón Barroco del Edificio Carolino donde el escritor y periodista mexicano detalló sobre su obra. La historia se centra en un matrimonio de cineastas que huye de la violencia en México hacia Barcelona; un hecho con carácter autobiográfico.

El autor platicó con los asistentes sobre la preparación de esta novela y el título que rinde tributo a la última película proyectada en la antigua Cineteca Nacional, en 1982. Incluso, refirió que en sus páginas se reflexiona sobre el significado cultural del fuego, ya que su historia inicia con un incendio. En 446 páginas se abordan temas como la ética periodística y las dinámicas surgidas con el auge de las redes sociales: la divulgación de posverdades, el desmedido poder de los influencers y la viralización de fake news.
Mónica Soto presentó ‘Tacones al vuelo’
La escritora Mónica Soto Icaza señaló que en los relatos que integran se libro buscó hacer un desdoblamiento de la personalidad del ser humano -“no somos uno, somos muchos”, dijo-, a través de diversas experiencias que vive su protagonista y una narrativa que rompe con la estructura tradicional.
Soto Icaza autora de Tacones en el armario, Galletitas para un funeral, Diccionario erótico y El arte de hacer y vender libros en México, entre otros títulos, dijo ser una escritora de literatura erótica: “Siempre que escribo desemboco en el sexo”. La también editora, en 2004 creó Amarillo Editores, explicó por qué los tacones se convirtieron para ella en un objeto de poder.
Tacones al vuelo, libro de cuentos, contiene un QR que al abrirlo aparece un audiolibre: la autora lee cada una de estas narraciones, las cuales en el texto van acompañadas de una lista; por ejemplo, un listado de atributos a mujeres “buenas” o “malas”.
Foto: Mireya Novo









