El Ayuntamiento de Puebla ha perdido 300 millones de pesos por recortes de participaciones federales; el más reciente es el ajuste a la tarifa de la Comisión Federal de Electricidad (CFE), aseveró el presidente municipal Eduardo Rivera Pérez.
El alcalde manifestó que su administración ya analiza el proyecto de la Ley de Ingresos 2023 y dejó en claro que para el próximo año no habrá nuevos impuestos ni habrá incrementos superiores más que el correspondiente al índice inflacionario.
Rivera Pérez mencionó que ya solicitó a la Tesorería un balance de los recursos públicos ejecutados y lo que está proyectado por ingresarse por concepto de predial, impuestos al resto del año, para valorar qué proyectos se pueden ampliar.
Sin embargo, el alcalde precisó que a los municipios no les ha ido nada bien en términos de ingresos federales, ya que han sufrido diferentes recortes, como el Programa de Fortalecimiento para la Seguridad (Fortaseg), del que se recibían 90 millones de pesos para el rubro de seguridad pública; el Fondo Metropolitano y el Impuesto Especial Sobre Productos y Servicios (IEPS).
«Desafortunadamente a los municipios del país y en particular en Puebla, en lo que se refiere a participaciones federales, no nos ha ido muy bien; sin embargo, hemos tenido la audacia de manejar el recurso de manera hábil para cumplir con las promesas de campaña y resolver las demandas que tienen los ciudadanos”.
El presidente municipal agregó que recientemente la Comisión Federal de Electricidad (CFE) hizo un reajuste a la tarifa del Gobierno municipal por el servicio, que antes era de 25 millones de al mes y ahora podría llegar a los 31 millones, por lo que al cierre del ejercicio fiscal implicaría un gasto de 90 millones de pesos más.
Además, el Gobierno municipal no recibió 150 millones de pesos por concepto del Derecho de Alumbrado Público (DAP), por lo que al terminar el ejercicio fiscal 2022 han perdido alrededor de 300 millones de pesos.
Foto de Andrea Vicente / Agencia Enfoque









