“He prohibido que mis colaboradores en el gabinete estatal se reúnan con gente interesada en tener vínculos con mi Gobierno en restaurantes de lujo, para ello deben ser reuniones públicas en oficinas de gobierno.
Los políticos del pasado inmediato eran ostentosos, celebraban reuniones con empresarios interesados en tener vínculos con el Gobierno en turno y siempre las hacían en restaurantes de lujo. En cambio, vean dónde comen mis secretarios de gabinete. No quiero revelarlo, pero la secretaria de Finanzas, Teresa Castro, come a dos calles de su oficina en una fonda donde el cubierto cuesta 65 pesos.
Y así a todos mis colaboradores les he pedido no exhibirse con nadie y los que quieran algún vínculo con mi Gobierno que busquen a los secretarios en sus oficinas.
Aquí se acabó la ostentación, la arrogancia y la fantochería”.
En esta administración no hay privilegios ni lujos, las y los servidores tienen la recomendación de no reunirse con nadie fuera de sus oficinas, ahí se debe de atender a todas las personas. Se acabaron los tiempos de la ostentación. pic.twitter.com/BRnyWxITBZ