Los vientos de Todos Santos trajeron la festividad de Día de Muertos, una tradición que nos permite recordar a nuestros seres queridos que se han adelantado y sentir que vuelven a estar a nuestro lado, por todo el rito que conlleva la colocación de la ofrenda y la visita al panteón, un día en donde admiramos sus fotografías y el corazón se siente melancólico.
La familia Rojas Formacio, originaria de San Andrés Cholula, realizó la primera ofrenda dedicada a María Margarita Gregoria Formacio Ordaz, que falleció en 2022 a la edad de 85 años, pero se le recuerda como una persona carismática que se ganó el cariño y el respeto no solo de su familia, sino de los vecinos de la comunidad.
Los preparativos en la casa de la señora Goya comenzaron en la última semana del mes de octubre; la familia asistió al mercado a buscar la fruta, verdura, chiles secos, semillas y animales para la preparación de los platillos que se colocaron en la ofrenda. Días después llegaron los tablones que ocuparon para la estructura del altar. Al momento de montar la ofrenda, se percibía calidez, entre risas y música todos cooperaban y se veían contentos.


Aproximadamente 14 horas fue lo que Monserrat y Mari, nietas de la señora Goya, tardaron en colocar la ofrenda. Era indispensable que estuviera lista para las 12 del mediodía del 1 de noviembre, ya que, a esa hora, cuenta la familia, regresan las almas.
Finalmente, la comunidad comenzó a llegar y ofrecieron a la familia una vela:
“Que esta cera ilumine el camino de su difunto”.
En agradecimiento, la familia les regaló a los asistentes un itacate para que continúen el recorrido por las calles de San Andrés en busca de más altares, como lo hacen las infancias de casa en casa pidiendo calaverita.
Texto y fotos: Esther Mirón









