¿Ha sentido que conforme crece una persona, el tiempo parece transcurrir más rápido? ¿Se ha preguntado qué influye en esa percepción?
La cultura, contexto social y el género son algunos de los factores que influyen en la percepción del tiempo conforme avanza la edad, entonces puede verse como una parte social como biológica, explicó Cecilia Colunga Rodríguez, Profesora e Investigadora de la Universidad de Guadalajara (UdeG).
Los niños y los adultos mayores tienen una percepción del tiempo distinta al adulto joven, principalmente porque éstos últimos se encuentran en lo que se conoce como edad productiva.
En la adolescencia, las personas se adentran a una etapa donde existe un mayor cuestionamiento de las exigencias sociales que implican convertirse en adulto: el trabajo y la mercantilización del tiempo.
Y en el caso de las personas adultas mayores, su tiempo se percibe como volver a la calma después del trabajo productivo, aseguró la académica en una entrevista con el diario Mural de Guadalajara, Jalisco.
Los adultos jóvenes viven este tiempo de una forma más apresurada, con una mayor ansiedad, estrés, frustración, con bastantes exigencias sociales que tienen que ver con una cuestión social, cultural y económica, explicó Colunga Rodríguez.
Básicamente tienen que utilizar el tiempo para trabajar y producir financieramente, llegan a tener dos o tres empleos y entonces no les ajusta el tiempo, las 24 horas del día las perciben insuficientes para cumplir con todas las exigencias.
La académica recordó que la percepción del tiempo también está atravesada por el género, ya que en el caso de las mujeres además de ser impactadas por la idea de la productividad, lo están por condiciones como la maternidad o el trabajo doméstico.
Colunga Rodríguez recalcó que en estos tiempos son necesarios los ejercicios de introspección, e incluso meditación, pues hay evidencia de que traen beneficios para los circuitos neuronales y el funcionamiento corporal.
Esta es la realidad de forma y fondo de cómo sentir el paso del tiempo.
Periodista. Catedrática de la Facultad de Ciencias de la Comunicación de la BUAP. Pionera en Puebla de noticiarios y programas de radio con perspectiva de género desde 1997.









