A pesar de que los derechos de la niñez están consagrados en la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, existen asignaturas pendientes para que las niñas y niños los gocen plenamente.
Los números nos revelan las condiciones en las que se encuentra cada menor en nuestro país, y que, sin acciones concretas las normas son letra muerta.
El artículo 13 de nuestra Carta Magna enuncia 20 derechos de las niñas, niños y adolescentes, entre los que se encuentran a la vida, a la paz, a la supervivencia y al desarrollo; a vivir en familia, en condiciones de bienestar y a un sano desarrollo integral; a no ser discriminado; a una vida libre de violencia y a la integridad personal; a la protección de la salud y a la seguridad social; a la educación; al descanso y al esparcimiento, así como al acceso a las Tecnologías de la Información y Comunicación.
Estos son algunos ordenamientos que buscan normar el entorno social en el que deben desarrollarse las y los niños, pero también, deben considerarse el aspecto económico y estructural.
Son derechos constitucionales el descanso, esparcimiento, un sano desarrollo integral y la protección de la salud, pero 11 de cada 100 niñas, niños y adolescentes mexicanos de cinco a 17 años de edad, producen bienes y servicios que no están permitidos por la Ley o ponen en riesgo su salud y afectan su desarrollo físico o mental.
Una de las entidades que más trabajo infantil reporta es Oaxaca, con una tasa del 21.5 ciento, de acuerdo con los últimos datos de la Encuesta Nacional de Trabajo Infantil (ENTI).
Otros resultados de dicha encuesta señalan que, de los 28.5 millones de niñas y niños en el país, 1.9 millones no asisten a la escuela, cifra que representa el 6.9 por ciento del total de habitantes de la edad referida.
Y si seguimos analizando cada uno de los derechos con los que cuenta este sector de la población, encontramos que muchos más se cumplen a medias y que se van generando tendencias que podrían ser violatorias, como lo son la discriminación en el caso de prohibir la entrada a cualquier complejo existente en México.
La política inclusiva es insuficiente, de hecho, hay un retroceso en su protección, a través de la cancelación de las Estancias Infantiles y Escuelas de Tiempo Completo, que promovieron por mucho tiempo cuidados profesionales.
En el marco del Día del Niño a celebrarse el próximo 30 de abril es importante hacer una reflexión acerca de lo que queremos para este sector de la población que depende de los adultos, y que las leyes se acompañen de acciones para que las primeras se cumplan.









