En el marco de los 70 años de la Organización de Universidades Católicas de Latinoamérica y el Caribe (Oducal) a la que pertenece la Anáhuac Puebla, los rectores de las universidades se encuentran en Roma para enriquecer los vínculos y fortalecer la red a partir del trabajo en comunión.
Durante la audiencia privada con el papa Francisco, con la presencia del señor cardenal José Tolentino de Mendonça, prefecto del Dicasterio para la Cultura; el ingeniero Rodolfo Gallo Cornejo, presidente de Oducal; los vicepresidentes de las Sub Regiones Andina, México, Centro América y el Caribe y el Cono Sur; el pontífice reflexionó sobre la misión de las universidades:
“Estoy convencido de que la catolicidad de la mente, del corazón y de las manos, promovida por sus universidades y su asociación, puede contribuir de manera decisiva a la sanación de las heridas tan dolorosas que ofenden hoy a nuestra amada América Latina, donde los ricos se vuelven cada vez más ricos, los pobres cada vez más pobres. Alimenten el fuego encendido por Dios en América Latina, aliméntenlo así”.
El papa también alentó a las universidades a formar poetas sociales:
“La universidad católica debe ser misionera, es decir, con las puertas hacia afuera, dado que la misión es la inspiración, el impulso, el esfuerzo y el premio de toda la Iglesia. Quizá la misión de la universidad es la de formar poetas sociales, hombres y mujeres que, aprendiendo bien la gramática y el vocabulario de la humanidad, tienen chispa, tienen el destello que permite imaginar lo inédito”.
El rector de la Anáhuac Puebla, el maestro José Mata Temoltzin, al término de la audiencia tuvo la oportunidad de saludar al papa Francisco y le entregó como ofrenda una pieza de talavera con el ícono de la universidad; asimismo, le pidió la bendición de la comunidad universitaria y de todas las familias que la conforman.
Foto: Cortesía
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