«Todos y cada uno de nosotros sabemos de las deficiencias y necesidades de nuestros estudiantes. Por eso, cada institución debe definir las tareas a emprender de manera permanente para combatir así el rezago educativo», externó la rectora de la BUAP, Lilia Cedillo Ramírez, al impartir la conferencia «Enseñanzas de la pandemia en el ámbito educativo. La docencia post-covidiana», en el teatro normalista del Benemérito Instituto Normal del Estado «Gral. Juan Crisóstomo Bonilla» (BINE).
La rectora externó que la pandemia por COVID-19 tuvo grandes implicaciones en el ámbito educativo, tal es así que 2.5 millones de alumnos dejaron la escuela en el ciclo escolar 2019-2020, de acuerdo con estimaciones del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo. Sin embargo, agregó que esta pandemia externó la necesidad de tener alternativas para dar continuidad a los aprendizajes, las brechas de acceso a internet, la falta de esquemas de formación y gestión académica, y dificultades para el acceso a plataformas educativas por parte de los estudiantes.
Al retorno presencial, Cedillo Ramírez indicó que también implicó realizar un diagnóstico de los daños para tomar medidas, como la realización de cursos optativos en el interperiodo, proporcionar apoyo psicológico y acompañamiento personalizado, así como impulsar planes de rescate para alumnos rezagados, este es el caso de la BUAP.
«Es momento de ser flexibles, sacar adelante a alumnos e invertir en acompañamiento, porque cada estudiante es una vida que podemos cambiar. Nosotros tenemos el gran privilegio de ser maestros y ser quienes acompañen a los jóvenes en momentos difíciles», manifestó la rectora.
En la misma conferencia, la doctora Lilia Cedillo, egresada del BINE, compartió sus experiencias como docente y su proceso en el uso de plataformas. Expuso que en el inicio de la pandemia no se tenían recursos adecuados para la detección de SARS-CoV-2 e informó que en promedio aparecen 1.7 nuevos virus y bacterias, pero no todos causan daño; «el problema es cuando llegan al ser humano y se adaptan rápidamente».
«Esta conferencia resulta pertinente y obligada para conocer cómo se afrontó lo desconocido y con recursos limitados. Igualmente, debemos reconocer la vocación magistral de nuestro gremio en este proceso», dijo.
Por su parte, Norma Nava Ramírez, directora general del BINE, resaltó la pertinencia de la conferencia impartida por la rectora Lilia, la cual abordó una etapa histórica de más de mil días de pandemia y que dejó pérdidas económicas y decesos familiares.









