El dirigente estatal del Partido Revolucionario Institucional (PRI), Néstor Camarillo Medina, pidió al líder municipal, Sebastián Hernández Orozco, separarse del cargo mientras resuelve las denuncias presentadas en su contra por violencia de género y económica.
El partido no es “abogado de nadie” y no defiende a quienes incurren en agresiones en contra de mujeres o menores de edad, por lo que ante los señalamientos por violencia e incumplimiento del pago de pensiones actuó en consecuencia.
Camarillo Mediana escuchó la versión de su dirigente municipal en la capital y la contrastó con las acusaciones hechas en su contra, pero, en congruencia con la bandera de defensa de los derechos y la vida de las mujeres, procedió a pedir su separación.
“El PRI del estado no es abogado de nadie y nos vamos a defender nosotros lo que no se puede defender, el discurso de nosotros es en defensa de las mujeres y así seguirá siendo. (…) También he sugerido al dirigente municipal pueda solicitar licencia mientras se esclarece este tema y que se atienda a los menores y se atienda esta denuncia”.
Camarillo Medina manifestó que mientras se aclara la situación es necesario que se mantenga separado de su responsabilidad en el Comité Directo Municipal y una vez que exista certeza se evaluará su permanencia o cese definitivo.
Foto de Mara González / Agencia Enfoque
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