A finales del 2020, el Comité Olímpico Internacional (COI) aprobó que el breaking formara parte del programa olímpico de 2024. En esta justa deportiva podría aparecer un poblano, Luis Deolarte Ortiz, alias “Niñonino”, quien ha viajado por todo el mundo para conseguir la sumatoria de puntos que lo hagan partícipe en el debut de la disciplina.
En plática exclusiva con El Heraldo de Puebla desde Villahermosa, Tabasco, lugar donde Niñonino logró el bicampeonato dentro de los Juegos Nacionales Conade 2023 en la modalidad 1 vs 1, el breaker compartió su pasión inició por influencia de su tío y ahora podría cristalizar su sueño de participar en unos Juegos Olímpicos.
“Inicie por el hermano de mi mamá. Él bailaba breaking en los 2000 y nosotros vivíamos con mi abuelita y como él bailaba desde niño me llamaba la atención. Él me paraba de cabeza a enseñarme algunos movimientos y mi mamá me llevaba a grupos de coreografía y yo hacía movimientos de breaking, giros de cabeza, parado de manos. Ha sido un sueño desde niño. Hago breaking por amor y estas nuevas plataformas que nos están generando, han sido un sueño hecho realidad. Aun no sé si vamos a lograrlo, pero estamos dándolo todo”.
Poco antes de los Nacionales Conade 2022, comenzó el proceso Olímpico y la travesía de Niñonino por diversas partes del mundo como Colombia, Corea, Japón; Brasil, Francia, Chile, Canadá, próximamente Portugal y está a la espera de competir en los Juegos Panamericanos Santiago 2023, donde podría estar en juego uno de los boletos directos para los JJOO. En caso de no lograrlo, el poblano seguirá viajando a diferentes competencias hasta sellar su pase olímpico, pero eso implica fuertes sacrificios económicos, por lo que si no contara con el apoyo y sustento de su madre nada sería posible.
“Ha sido difícil porque el poder asistir a estas competencias implica un gran recurso económico el cual sale la gran parte de nuestras familias, de mi madre. Tal vez me da un poco de pena decir esto, pero mi mamá estaba construyendo su casa y un día me dijo ‘ten, hijo, te doy las escrituras de mi casa para que te vayas a tu viaje’ y eso ha sido lo que más me ha inspirado para poder seguir compitiendo. ¿Cómo quisiera pagarle? Demostrándole mis resultados y que se sienta satisfecha de lo que estoy haciendo”.

Su madre es su mayor motivación y fuente de inspiración, agradece todo lo que hace por él, a pesar de que hace tiempo ya no convive tanto con ella porque trabaja lejos y los constantes viajes; igual que a su hermano Paquito, a quien ama, adora, extraña y muere por volver a crear recuerdos a su lado.
“Yo creo que sí está orgullosa. Hace mucho tiempo que no convivo tanto con ella porque está trabajando lejos y yo estoy viviendo solo y ha sido de motivación el tener esos recuerdos de ella y de mi hermano Paquito, que vive con ella. Me ha motivado mucho, a pesar de que no está viviendo conmigo, pero han sido mi motivación y mi mayor inspiración”.

Luis Deolarte es oriundo de Huejotzingo, Puebla, orgulloso de sus raíces, por lo que en cada lugar que visita porta la indumentaria tradicional para poner en el radar internacional a su municipio. Su alias se lo debe a su padre, quien también era bailarín y era conocido como el “Niñogurt”, pero “él era borrachito; de hecho, los de Alcohólicos Anónimos le hacían burla que se emborrachaba con el yogur, por su aspecto de joven a pesar de que era grande, le dicen ‘Niñogurt’ y, entonces yo, ‘Niñonino’, de Danonino”.
En la capital de Tabasco, Niñonino logró el bicampeonato en la modalidad 1 vs 1 de la categoría juvenil varonil. Él y “Funghi Sweet”, “Kadmio 048”, “Nihak” y “Luswork” se colgaron la medalla de oro en el 5 vs 5, lo que le dio a Puebla dos preseas de oro, con lo que se situaron en el primer lugar en el medallero general por delegaciones.
Fotos de Omar Cuautle, enviado especial
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