Las recientes reformas al Reglamento de la Ley General para el Control de Tabaco promovidas por la COFEPRIS provocaron una caída en 25 por ciento en las ventas de pequeños comerciantes además de incentivar el acoso comercial para vender cigarros piratas.
El presidente de la Alianza Nacional de Pequeños Comerciantes (ANPEC), Cuauhtémoc Rivera, señaló que esta afectación es resultado de la prohibición para exhibir cigarros en los pequeños comercios lo que provocó pérdidas económicas, cierre de negocios, informalidad y riesgos de salud pública.
Hasta el momento la medida ya afectó a 200 mil tienditas de esta agrupación que reportan una disminución de 22.11 por ciento en la venta de cigarros en este primer semestre del 2023. Esto provocó una caída de ventas en general que alcanza el 25 por ciento, al afectarse también las ventas indirectas de otros productos que se generan con la venta de cigarros.
Dijo que el porcentaje equivale aproximadamente hasta a 8 mil 500 pesos mensuales, cantidad que desequilibra la operación de los puntos de venta del pequeño comercio y que, junto a la inflación, inseguridad y sobrerregulación, entorpecen el desarrollo de más de 300 mil empresas familiares.
“La comercialización del cigarro legal se ha trasladado al mercado informal con el ambulantaje, tianguis y boleros, colocándolos al lado de los cigarros de contrabando. Esta situación provoca confusión en los consumidores y los hace, eventualmente, caer en una mala elección de compra al optar por los cigarros piratas por ser más económicos, sin importar poner en mayor riesgo su salud”.
Hizo un llamado para que se les permita a los pequeños comercios exhibir los cigarros al igual que a las tiendas de conveniencia, cadenas comerciales y compañías tabacaleras para no seguir afectando sus ventas.









