¨La coyuntura dinámica es la fuerza que surge de la realidad y se impone a los hombres¨. La lucha entre lo que se construye y lo que ocurre en la política es tan antigua como las primeras sociedades humanas.
La política está llena de dichos que ejemplifican la relación entre lo que se puede planificar y controlar contra lo que simplemente ocurre. «Cuando te toca aunque te quites¨, dice un refrán que hace alusión a los eventos y fenómenos que a veces se imponen a la Política Construida, entendiéndose esta como las ideas que los hombres imponen a la realidad.
El ejemplo más nítido de Política construida es AMLO. El tesón con el que luchó por la presidencia durante sexenios enteros, su fuerza de voluntad y facilidad de adaptarse a los contextos políticos y sociales, la facultad de leer el ánimo popular, la capacidad de adelantar un cambio de paradigmas políticos son cualidades que muy pocas personas han sabido capitalizar tan exitosamente.
El fenómeno social que se generó alrededor de la figura de AMLO tiene mucho que ver con su propia estrategia, un esfuerzo de comunicación y marketing que complementó la receta del pastel perfecto, Sus niveles de aceptación a lolargo de su gestión así lo avalan.
Acostumbrado a construir, a controlar, a llevar la agenda nacional, a mover los hilos necesarios para controlar el proyecto de la cuarta transformación a voluntad, resulta paradójico que haya sido el mismo presidente el creador del factor que más influencia tiene en este momento en el proceso para elegir candidato y después presidente de la república.
Obviamente estamos hablando de Xóchitl Gálvez, la originaria de Tepatepec Hidalgo que saltó a la fama gracias precisamente a la necesidad de llenar el espacio mediático de la mañana con ¨cualquier tema¨ por irrelevante que pareciera en ese momento.
El resto es historia reciente, Xóchitl pasó de ser una aspirante a la jefatura del gobierno de la CDMX a aspirante a la presidencia de la república. Según Forbes, la encuesta poligrama la ubica esta semana como la preferida para ser la candidata presidencial por la coalición opositora con más del doble de puntos que Santiago Creel. Esto definitivamente es un fenómeno político.
Los fenómenos al igual que la energía, no se crean ni se destruyen, únicamente se transforman. En realidad lo único que se puede hacer con un fenómeno es estudiarlo, racionalizarlo a posteriori.
Ha habido muchos intentos de denostarla. Incluso le han llamado fifí a esta nieta de indígenenas. Estos esfuerzos son tan absurdos como los de la oposición cuando creen que atacan al presidente criticando los programas sociales de la 4T.
El fenómeno Xóchitl todavía es muy joven para vislumbrar su alcance. En terminos meteorológicos -y paradójicos – es una «depresión tropical» que si se sigue alimentando con los vendavales de la mañanera podría acabar convirtiéndose en huracán, aunque corre el riesgo de que las dirigencias de la alianza en sus afanes protagónicos empañen la imagen fresca de este viento inesperado que ha irrumpido en la política nacional.
Twitter: @luisfernando_jf










