Matilde Montoya abrió la puerta de los estudios superiores a las mujeres de México, enfatizó Carlos Pascual, autor de la novela Matilde: La primera médica mexicana, por lo que Puebla tiene una deuda con ella.
En una charla con El Heraldo de Puebla, el autor, originario de la CDMX, relató que Matilde rompió los estereotipos de su época, pues estudió Medicina en Puebla. Aquí se enfrentó al machismo y agresiones de otras mujeres, por lo que decidió radicar en la capital del país, donde finalmente se tituló en 1887 y se convirtió en la primera médica en México.
«Matilde fue una pionera, una mujer que se adelantó a su época, con una fortaleza enorme que la hizo superar los escollos que había en Puebla, superar contantes luchas. Es una mujer que abrió la puerta del estudio superior a las mujeres de México. Puebla tiene una deuda con ella».
Carlos Pascual quiso contar la historia de Matilde, que le relató su tío, quien a los 13 años ya era enfermera, a los 15, partera calificada. A los 30 años, cuando se graduó, sabía mucho más que otros galenos hombres.

La investigación para conocer todo sobre Matilde le costó a Pascual alrededor de siete años.
«El objetivo que quiero dar a conocer es que hubo hace muchos años una mujer atrevida, valiente, brillante, inteligente, que no se sostuvo en ningún movimiento feminista para salir adelante; la fuerza de voluntad y su inteligencia fueron claves en ella».
Carlos Pascual, galardonado con el Premio Nacional de Periodismo, el Premio Bicentenario Grijalbo de novela histórica, el Premio Sergio Magaña a mejor autor nacional, el Premio Grijalbo de Novela por La insurgenta (2010), novela histórica sobre Leona Vicario, presentó Matilde: La primera médica mexicana (Grijalbo), a la comunidad estudiantil de la Facultad de Medicina de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP), acompañado de la rectora Lilia Cedillo.
Fotos de Citlalli Tepale
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