Este domingo fue el Día Mundial para la Prevención del Suicidio, fecha que recuerda la urgente necesidad de prevenirlo pues es un desafío de salud pública que afecta a millones de personas en todo el mundo.
De acuerdo al Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), el año 2022 se reportaron en Puebla 285 casos de personas que se quitaron la vida; el Estado ocupa el octavo lugar a nivel nacional en el número de suicidas y lo preocupante es que un elevado número de personas que atentaron contra su vida eran jóvenes.
La sociedad actual propicia el suicidio debido a que vivimos en un mundo hostil para las relaciones humanas, debemos aprender a reconocer las señales de alarma de las personas, como la depresión y la ansiedad, cada vez más comunes en la sociedad. A lo anterior, hay que sumar casos de esquizofrenia o trastorno bipolar.
A ese coctel para hacerlo más letal, hay que agregar la pandemia, la violencia, el desempleo y las redes sociales que han favorecido el desarrollo de problemas de salud mental.
Deben tomarse medidas de prevención en la niñez y la adolescencia ya que Internet y la telefonía celular promueven daños mentales, además del acoso escolar que en estos tiempos ha aumentado.
Asimismo, entre los adultos ya que piensan más en el suicidio y los médicos deben valorar los antecedentes familiares.
Mayor cuidado debe haber en las personas de la tercera edad, pues la depresión, la soledad, el abandono y el inicio de la demencia senil se acentúan.
De forma y fondo, las autoridades sanitarias están obligadas a desarrollar campañas preventivas con ayuda de las familias para evitar el suicidio.
Periodista. Catedrática de la Facultad de Ciencias de la Comunicación de la BUAP. Pionera en Puebla de noticiarios y programas de radio con perspectiva de género desde 1997.









