La ley por la cual se revierte la ratificación del Tratado de Prohibición de Ensayos Nucleares (TPPN) que fue aprobada por unanimidad la semana pasada por la cámara baja, ha sido también aprobada por el Consejo de la Federación bajo la premisa de que Rusia en realidad “nunca ratificó” el Tratado además del objetivo de estar en condiciones de igualdad con Estados Unidos.
Por un lado la opinión pública a nivel internacional ha exclamando preocupación puesto que esta decisión podría implicar una nueva carrera armamentista, lo que bajo el actual contexto internacional agravaría aún más el estatus de los conflictos.

Otros apuntan que se revierta la ratificación realmente no tendría implicaciones inmediatas para el régimen nuclear y que no es el factor decisivo por el que el Tratado en cuestión no sea implementado, ya que han sido Estado Unidos y China los que se han negado a ratificar desde antes de los conflictos con Rusia.
El ex secretario general de la Organización de las Naciones Unidas, Ban Ki-moon, hizo un llamado Rusia y a los otros seis países que tienen arsenales nucleares (Estados Unidos, Reino Unido, Francia, China, India y Pakistán) y también a los que no forman parte del Tratado “abstenerse de acciones que contribuyan al incremento de tensión internacional o representen una amenaza de conflicto nuclear”.
Por qué es importante su ratificación
El TPPN es un acuerdo internacional que prohíbe a los países realizar pruebas nucleares explosivas con fines militares. Fue adoptado por la Asamblea General de las Naciones Unidas en 1996 y ha sido firmado por un gran número de países con el objetivo de reducir las tensiones entre los Estados.
En ese sentido, la adhesión al TPPN puede ser un acto simbólico de compromiso con la paz y la seguridad internacionales. Los países que ratifican el tratado demuestran su liderazgo en la búsqueda de un mundo libre de armas nucleares.
Fotos: ONU Noticias y duma.gob.ru









