La Organización de Estados Americanos (OEA) ha enfatizado que la salida de Nicaragua del organismo no deslinda al país de sus obligaciones legales y acuerdos a nivel internacional.
El día de hoy el Consejo Permanente de la OEA informó sobre la aprobación de la salida de Nicaragua realizada en 2021 por el presidente de Nicaragua, Daniel Ortega de la organización, tras no ser reconocido como mandatario reelecto ese mismo año.
La medida entrará en vigor el próximo 19 de noviembre, al cumplirse exactamente los dos años de la solicitud, y pese a que el país ya no formará parte de la OEA si lo será de la ratificación de diversos acuerdos interamericanos.
«No señor Ortega, no se va a ir tan fácil de la defensa de los derechos humanos en el continente, no va a ser tan simple, no debe ser tan simple y, si fuera tan simple, hablaría muy mal de nosotros porque ¿para qué estamos nosotros acá? Para defender los principios, los valores, la democracia, los derechos humanos».
Washington Abdala, embajador uruguayo ante la OEA
Algunas implicaciones
La retirada de Nicaragua de la OEA plantea cuestiones importantes sobre la dinámica geopolítica en América Latina y el Caribe.
«Nicaragua sigue obligada a respetar todos los derechos humanos reflejados en las normas consuetudinarias en las convenciones multilaterales».
Aunque no es la primera vez que un país toma esta medida (Cuba se retiró en 1962 y reingresó en 2009), la salida de Nicaragua podría tener un impacto en la percepción de la OEA como foro de discusión y resolución de conflictos en la región.
Los líderes de varios países han expresado sus opiniones divididas sobre la decisión de Nicaragua. Algunos la ven como un reflejo de la creciente desconfianza hacia instituciones internacionales, mientras que otros la interpretan como un desafío a la autoridad de la OEA en asuntos hemisféricos.
Esta acción plantea preguntas sobre el futuro de la diplomacia regional y la búsqueda de soluciones pacíficas en un momento en que muchos países enfrentan desafíos comunes, como la pandemia de COVID-19, la migración y el cambio climático.
A medida que el proceso de retirada se concrete, será fundamental observar cómo Nicaragua buscará establecer y mantener relaciones con otros países de la región y del mundo. Esto podría llevar a una reconfiguración en las alianzas y asociaciones en la región.
Foto: oas.org









