Chignahuapan es un pintoresco pueblo mágico ubicado en el corazón de México, en el estado de Puebla y ha ganado renombre por su artesanía única y cautivadora de temporada decembrinas, las esferas navideñas.
Desde hace décadas, Chignahuapan ha labrado su identidad debido a la gran producción de esferas tradicionales que despierta la admiración de propios y extraños convirtiéndose en el reino de las esferas.
Muchos de los habitantes de Chignahuapan, apasionados artesanos, han perfeccionado la técnica de la fabricación de esferas a lo largo de generaciones.

Breve historia del ‘reino de las esferas’
Todo comenzó en la década de 1960, cuando algunos habitantes de Chignahuapan, en busca de nuevas formas de sustento, decidieron explorar la fabricación de esferas navideñas.
En ese entonces, la demanda de este tipo de ornamentación estaba en aumento, y los visionarios artesanos de Chignahuapan vieron en esta oportunidad una manera de impulsar la economía local.
Para 1970 la apertura de “Casa Méndez”, convierte a esta empresa en el primer taller de soplado de vidrio en el municipio.

Algunos elementos especiales
Los colores vibrantes, la creatividad en los diseños y la dedicación meticulosa son elementos distintivos que han elevado a estas esferas a un estatus de renombre internacional.
El proceso artesanal de crear estas esferas comienza con la cuidadosa selección de materiales de alta calidad.
El vidrio soplado y pintura artesanal son los ingredientes principales que dan forma a estas obras maestras. Los artesanos que las moldean añaden un toque personal que las hace únicas.

Con el tiempo, según información del Gobierno, Chignahuapan se ganó la reputación de ser uno de los principales productores de esferas en México.
Además el pueblo impregnado de un espíritu festivo durante todo el año, alberga talleres y fábricas con años de tradición, donde los visitantes pueden presenciar de cerca el proceso creativo.
Esta experiencia inmersiva permite a los turistas apreciar la maestría artesanal que hay detrás de cada esfera y comprender la pasión que impulsa a la comunidad de Chignahuapan.
Por ello el reino de las esferas es un lugar donde la artesanía y la tradición convergen para dar vida a creaciones que trascienden fronteras.
Fotos: Oscar Rodriguez y Mireya Novo / Agencia Enfoque









