Adoptar a un menor de edad es un ejercicio de responsabilidad sensibilidad y amor, que debería replicar toda la sociedad, destacó el gobernador Sergio Salomón Céspedes al encabezar, al lado de su esposa Gaby Bonilla, la adopción de 21 niños y niñas que estaban bajo custodia del DIF estatal.
Al respecto, Gaby Bonilla presidenta honoraria del patronato del sistema DIF estatal, explicó que el proceso de adopción de menores abandonados es muy riguroso, cuidadoso y vigilado, pero el resultado final es halagador, porque se integran nuevas familias que quieren dar amor al prójimo y ahora a un hijo en la familia.

Recordó que una de sus primeras acciones cuando asumió la presidencia del patronato fue, precisamente, verificar que los niños bajo custodia del DIF sean atendidos con todo el cariño y atención que merecen. Señaló que en el proceso de adopción intervienen el poder judicial, el poder legislativo, la Fiscalía General del Estado y otras dependencias.
Fotos de Sergio Cervantes/Agencia Enfoque









