En el corazón de la Navidad poblana, un platillo ha perdurado en el tiempo, deleitando a generaciones con su sabor único y su profundo arraigo en la cultura local, los ayocotes.
Los Ayocotes, también conocidos como frijoles ayocotes o judión, tienen sus raíces en las antiguas civilizaciones mesoamericanas, que ya cultivaban y consumían este tipo de legumbre. Sin embargo, su presencia en la Navidad poblana tiene una historia particularmente interesante.
Se dice que en el siglo XVI, durante la época de la Colonia, los colonizadores españoles introdujeron nuevas semillas y alimentos a México.
“Según estudios recientes señalan que se domesticó hace 2 mil 200 años en el Valle de Tehuacán, Puebla, México”. Ma. Luisa Patricia Vargas, José Socorro Muruaga, Rogelio Lépiz y Alfredo Pérez en La colección INIFAP de frijol ayocote. Distribución geográfica de sitios de colecta.
Particularidades de los ayocotes
Los frijoles ayocotes se adaptaron perfectamente a las condiciones climáticas y del suelo de la región de Puebla. Con el tiempo, estos frijoles se convirtieron en un elemento esencial de la gastronomía poblana, especialmente durante las festividades navideñas.
Lo que distingue a esta variedad de frijoles es su tamaño y textura. Son de gran tamaño, de forma alargada, con una piel fina que se cocina hasta volverse tierna, pero sin perder su firmeza. Su sabor es robusto, ligeramente dulce y tierroso, lo que los hace ideales para acompañar platillos navideños.
Sin embargo, el Gobierno de México estima que en la Sierra Norte de Puebla se consume en el desayuno, ya que al ser pesado de digerir, reduce la sensación de apetito, lo que permite realizar las faenas cotidianas e ingerir alimentos hasta seis u ocho horas después.

En algunas comunidades poblanas, la cosecha de Ayocotes es motivo de celebración. Durante la temporada de cosecha, se organizan festivales que incluyen concursos de cocina, donde las familias compiten por preparar la receta más deliciosa de Ayocotes Poblanos.
Según el Gobierno de México, el 50 por ciento de la concentración de semillas pertenece a Puebla ya que se cultiva en 53 municipios del Estado.
La producción de Ayocotes en Puebla no solo es un fenómeno cultural, sino también una parte crucial de la economía local. Los agricultores locales dependen de esta cosecha para sustentar sus medios de vida.
La demanda de Ayocotes durante la temporada navideña contribuye significativamente a los ingresos de la región, generando empleo y apoyando la sostenibilidad económica de las comunidades agrícolas.
Fotos: Gobierno de Puebla y Gobierno de México









