Es una realidad que, cuando Morena gana en un estado, de inmediato el crimen organizado se apodera del territorio.
Pasó en Chiapas, Estado de México, Guerrero, Veracruz, Tabasco, Quintana Roo o Zacatecas en donde la ley del más fuerte prevalece, se vuelven comunes casos de desapariciones, cobros de piso, desplazamientos y homicidios violentos.
Queda claro que la capacidad del Estado ha sido menor a la de los grupos organizados que han robado la paz y tranquilidad a las familias de esas entidades que confiaron en una opción política que no sólo ha resultado ser inoperante sino indolente.
¿Qué pasará ahora que la sociedad sabe que estas organizaciones delictivas ayudaron al hoy mandatario a financiar su campaña de 2006? ¿Seguirán apoyando su proyecto a pesar de ello?
De acuerdo con informes de Propública y el medio de comunicación de origen alemán DW, que firman los periodistas Anabel Hernández y Tim Golden, el Cartel de Sinaloa financió hasta con cuatro millones de dólares la campaña de Andrés López a la Presidencia de la República.
Tras estas revelaciones el mandatario federal ha negado los dichos en el reportaje, calificó como calumnias las aseveraciones y denunció al Gobierno de Estados Unidos de permitir este tipo de prácticas inmorales.
Sin embargo, en los hechos, mientras el mandatario se negaba a acudir como representante de México a importantes eventos internacionales, sí visitó a la mamá de «El Chapo» Guzmán, líder de esta organización y preso en Estados Unidos, a quien además saludó con solemnidad, tal vez con estas revelaciones se entienda la política de abrazos a los delincuentes y balazos a los casi 170 mil mexicanos que no encontraron seguridad en su gobierno y están en la lista de asesinados.
Ahora suena lógica la actuación del Gobierno de México cuando decidió liberar a Ovidio Guzmán, so pretexto de proteger a la población, así como la inoperancia del Ejército Mexicano ante acontecimientos violentos, muchos de ellos que caen en el terrorismo.
Con estas revelaciones, la sociedad seguirá apoyando a la opción política que ha inundado de violencia al país o permanecerá inmóvil ante estos acontecimientos.









