El presidente Andrés Manuel López Obrador descartó que la liberación del exdirector de Petróleos Mexicanos (Pemex), Emilio Lozoya Austin, sea una derrota más de la Fiscalía General de la República (FGR), sino que tiene que ver con los jueces del Poder Judicial de la Federación, que están al servicio de los criminales de cuello blanco.
El primer mandatario insistió en que el Poder Judicial de la Federación «está podrido» y al «servicio de la oligarquía»; se dedica a liberar a los corruptos y a impugnar todas las reformas que ha promovido su Gobierno.
«Este asunto tiene que ver con los jueces, con el Poder Judicial, que dejan libres a todos los presuntos delincuentes de cuello blanco y presuntos delincuentes de la delincuencia organizada, del crimen organizado».
Durante la mañanera, López Obrador acusó que jueces, magistrados y ministros están en contra de su administración, porque están dominados por la oligarquía corrupta del país y son empleados de los grupos de intereses creados. No representan al pueblo de México y siempre han estado al servicio de una élite, «pero ahora de manera abierta, descarada y en contra nuestra».
López Obrador puntualizó que los miembros del Poder Judicial defienden a las empresas que quieren tener el control de la industria eléctrica, a las empresas extranjeras y protegen a los traficantes de influencias, a los corruptos, a los pseudoambientalistas y pseudodefensores de los derechos humanos.

El titular del Ejecutivo Federal informó que la FGR apelará la liberación del exdirector de Pemex, quien permaneció dos años en la cárcel por el caso de corrupción en Odebrecht, durante la administración del presidente Enrique Peña Nieto.
Foto de X @EmilioLozoyaAus
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