Beatriz Manrique, secretaria del Medio Ambiente, afirmó que, de acuerdo con la Comisión Ambiental Metropolitana (CAME), Puebla cuenta con uno de los programas de verificación vehicular más rigurosos.
El programa de verificación cuenta con un sistema de monitoreo permanente en cada línea y en cada verificentro, para evitar cualquier acto de corrupción. Hay un protocolo a seguir donde antes de ingresar el vehículo a la verificación se hace una revisión ocular del estado físico y mecánico de la unidad.
Respecto a temas de seguridad, según la norma, se revisa que no haya escurrimientos de aceite u otros líquidos del vehículo; cada depósito debe contar con tapón; las llantas deben contar mínimo con dibujo para que las ruedas del vehículo no patinen en las pruebas.
En caso de no pasar la verificación, el propietario tiene 30 días para regresar a verificar esperando que haya arreglado el problema mecánico de la unidad.
Cuando en el monitoreo se detecta alguna irregularidad se para la línea y personal de la Secretaría del Medio Ambiente acude al centro de verificación.
Foto de Oscar Rodríguez / Agencia Enfoque
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