Este jueves 21 de marzo se colocará el retablo de flor de cucharilla en la Puerta del Perdón de la Catedral de Puebla, elaborado por artesanos del municipio de Atempan, localizado en la Sierra Norte de la entidad.
Con miras a la Semana Santa, una de las tradiciones más importantes en esta época es la realización de retablos y arreglos florales para adornar los altares y las procesiones religiosas.
La flor de cucharilla, que en realidad no es una flor, sino pencas de un maguey llamado Dasylirion acrotrichum, es recolectada en el monte por manos expertas para después utilizarla en la elaboración de los retablos y arreglos florales.
Con esta flor, los artesanos de Atempan crean coronas, cruces y figuras que conforman el marco que servirá de respaldo a la imagen del Cristo de la Expiración durante la Procesión de Viernes Santo, que en esta ocasión se celebrará el 29 de marzo.
El retablo de flor de cucharilla se ha convertido en un símbolo de la fe y la cultura popular en todo el país.

Esta tradición se remonta a la cultura mexicana prehispánica, donde los tlaxochime eran los encargados de decorar los templos y palacios con flores y vegetales. Con la llegada de los frailes, esta costumbre se incluyó en la evangelización y se utilizó en la decoración de los atrios y las iglesias.
Hoy en día, los especialistas continúan con esta práctica, utilizando técnicas y motivos ornamentales que han pasado de generación en generación.
Los arcos y retablos son estructurados con troncos de liquidámbar o pino, espacios con bambú, tarro o bejuco, y adornados con flores y vegetales.
Los arcos y retablos más lujosos son aquellos que utilizan más cucharillas, aunque también se pueden encontrar arcos adornados con frutas y verduras ingeniosamente colocadas, semillas de maíz, frijol, calabaza, guaje y otras.
El retablo en la Puerta del Perdón de la Catedral mide 7.84 metros de altura, el arco mide 2 metros y el ancho es de 4 metros.
Foto de Rafael Pacheco / Agencia Enfoque
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