Uno de cada 10 hombres en Puebla está en riesgo de padecer cáncer de colon por la mala alimentación, la vida sedentaria y factores hereditarios, advirtió el Cirujano Oncólogo, Raúl Francisco Hernández.
En entrevista para El Heraldo de Puebla, dijo que en el más reciente estudio sobre esta enfermedad arrojó que el cáncer colorrectal se ubicó en el tercer lugar en México de las enfermedades más frecuentes a padecer.
Puntualizó que dentro del segmento de los hombres es el segundo cáncer más común en México con una incidencia de 14 mil 500 casos diagnosticados al año y es la primera causa de muerte en población masculina de los 35 a los 55 años.
Destacó que en Puebla no existe una cifra exacta de los pacientes que enfrentan este tipo de cáncer, sin embargo, la incidencia está muy relacionada con las estadísticas nacionales y en consulta obtienen un diagnóstico positivo alrededor de 10 casos por cada 100 pacientes.

Expuso que algunos de los factores que abonan al padecimiento de cáncer de colon es el sobrepeso causado por una deficiente alimentación o el consumo de comida baja en fibra y alta en grasas, así como la falta de ejercicio constante.
“Los hombres somos un poco más descuidados de acuerdo al tipo de actividad física que tenemos, al trabajo, a que muchas de estas veces pues realmente no comemos con una dieta balanceada en nuestro domicilio. La mayoría suele comprar lo primero que encuentra en la calle para poderse alimentar en ese momento”.
La genética sí importa
Francisco Hernández agregó que otro factor que abona al padecimiento de este tipo de cáncer es la herencia genética familiar que deriva en la aparición de pólipos intestinales que sumados a la mala alimentación genera un severo estreñimiento.
“Hay otro factor importante en este caso es la presencia o los antecedentes hereditarios de algún tipo de enfermedad intestinal dentro de esas podemos tomar varios tipos de enfermedades que serían pólipos intestinales en primer grado con un cáncer de colon”.
Apuntó que el tratamiento del cáncer colorrectal tiene un costo de alrededor de 60 mil pesos, sin embargo, este dependerá de la etapa en la que sea detectada la enfermedad y si se requiere de una cirugía e incluso de quimioterapias o radioterapias.
Consideró que la población en general debe someterse a un estudio de detección de este padecimiento si se encuentra en el segmento de riesgo para descartar cualquier posibilidad o en su caso atenderse de manera inmediata para evitar la pérdida de la vida.
“Serían digamos las medidas básicas para evitar, pues tener este tipo de padecimientos, pero hablamos de que, si es un tema de obesidad y que es parte de la responsabilidad de las personas, el cuidar el peso y este tipo de situaciones”.









