La continuidad es una de las palabras favoritas de este régimen para tratar de convencer al electorado de que, lo que está ocurriendo en México está bien y por eso merece seis años más del mismo camino.
Reflexionemos seriamente hacia dónde quiere llevar Morena y aliados a nuestro país cuando habla de consolidar su proyecto.
El sexenio de Andrés López Obrador se convertirá al finalizar en el más cruento del que se haya tenido historia. En lo que va del sexenio, más de 180 mil personas han sido víctimas de homicidios dolosos, y por si eso fuera poco, la pandemia por COVID-19 cobró la vida de más de 800 mil personas, de acuerdo con la Comisión Independiente de la Investigación Sobre la Pandemia en México.
La estrategia de abrazos no balazos y la ineptitud con la que se ha conducido este gobierno no es lo único que ha dejado al país al borde de una crisis, pues a ésta se suma la extinción de fondos y fideicomisos que ayudaban a los artistas, deportistas, investigadores e inclusive a proteger a los mexicanos de los desastres naturales.
Las consecuencias de Otis fueron la muestra clara del abandono institucional, pero sobre todo del desdén con el que trataron a la población que requería ayuda, y ésta no sólo no llegó a tiempo sino que fue bloqueada.
Esta tragedia, como la muerte de casi tres decenas de personas en la línea 12 evidencian que la crueldad será el sello si es que existe continuidad, ya que, la regenta y ahora candidata del bloque oficialista, Claudia Sheinbaum no fue capaz de dar respuesta a las familias que sufrieron por la pérdida de su ser querido.
Asimismo, existe un aumento en las actividades criminales que han hundido en el miedo a la ciudadanía mexicana, y eso es lo que prometen tolerar.
El plan del régimen de destruir la democracia sigue vigente, el «segundo piso» de eso se trata, de arruinar instituciones autónomas que han costado muchos años a los mexicanos como el Instituto Nacional Electoral (INE) que es garante de las elecciones o el Instituto Nacional de Transparencia, Acceso a la Información y Protección de Datos Personales (IFAI) que ayuda a combatir la corrupción.
No hablamos tampoco por ejemplo del derroche que se ha tenido en los proyectos sexenales estrella, con la cantidad de recursos financieros públicos que se ha invertido en algunos de ellos podría cubrirse el presupuesto del estado de Puebla hasta por cinco años.
En resumen, la continuidad significa destrucción, corrupción y muerte.









