Maricarmen Arce Vigneron ha germinado la semilla de altruismo que le inculcaron sus padres en el trabajo que realiza como presidenta y fundadora de la asociación ‘Mujeres Unidas, Generando Lazos’.
Marichu y su equipo se encargan de ayudar a mujeres en crianza autónoma, en situación de vulnerabilidad y violentadas de la ciudad de Puebla.
“Empieza a despertar en mí el altruismo por las comunidades en las que mi esposo trabaja, esto es lo que realmente me apasiona y he hecho a lo largo de mi vida que me llena, que me apasiona, que me gusta”.
La asociación de Marichu nació en noviembre del 2021, durante la pandemia de COVID-19, momento en el que mucha gente se quedó sin empleo o dejó de trabajar y se elevaron las cifras de violencia intrafamiliar.

“El objetivo principal de esta asociación es que se reactiven después de pandemia, que cumplan sus sueños, que encuentren sus habilidades y sus objetivos, y sepan a qué vienen a esta vida porque muchas veces crecen y entonces se casan, tienen hijos, son esposas, se tienen que encargar de sus papás, de la casa y al final se olvidan de ellas mismas”.
Maricarmen compartió que, desde pequeña, aunque con el ejemplo de sus padres y esposo, ella ya traía esa habilidad de cobijar y cuidar a los demás, pues recordó que cuando era niña le decían que parecía la madre de sus amigas y hermano; de hecho, ella aprendió a hacer muchas cosas sola.
A Marichu le ha costado el liderazgo en su asociación, pues había casos en que las mujeres que llegaban estaban tan lastimadas, tan heridas que no se dejaban ayudar; sin embargo, ha sabido entenderlas y comprenderlas para que vuelvan a confiar y ayudarlas.
“Tengo una chica en Galaxia Castillotla que al final a ella le ha cambiado un poco la vida económicamente porque le ayudamos a emprender… Hay personas mayores que se sentían inservibles y ahora con la asociación son muy felices porque tienen esas tres horas a la semana en el que pueden hacer cosas nuevas que les ayuda a su parte motriz”.
Fotos de Citlalli Tepale
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