El pasado mes de agosto en Chicago, Estados Unidos, se llevó a cabo la Convención Nacional Demócrata para oficializar la candidatura presidencial de Kamala Harris y la música jugó un papel clave en el United Center, la arena de los Chicago Bulls.
Cada estado presentó una canción: Born in the USA de Bruce Springsteen para Nueva Jersey; Empire State of Mind de Jay Z y Alicia Keys para Nueva York; Sweet Home Alabama de Lynyrd Skynyrd para Alabama o Lose Yourself de Eminem para Michigan, entre otros himnos de la música estadounidense.
Para California, la tierra natal de Harris, sonó un popurrí que homenajeó la riqueza del hip hop del Estado Dorado con California Love de Tupac Shakur; The Next Episode de Dr. Dre, Snoop Dogg, Nate Dogg; Alright y Not Like Us de Kendrick Lamar.
La gran sorpresa fue la presentación en vivo del rapero Lil Jon, quien anunció la votación de Georgia antes de cantar una mezcla de Turn Down for What y Get Low, que enloqueció la
Otras estrellas de la semana fueron Stevie Wonder, quien entonó Higher Ground y John Legend rindió un tributo al fallecido Prince con una versión de Let’s Go Crazy junto a la cantante Sheila E.
La gran fiesta de los demócratas en Chicago también le dio un gran peso en su selección musical al country, redefiniendo un género popular. La entonación del himno de Estados Unidos estuvo a cargo del trío texano The Chicks, que lo interpretó a capela.
Para decepción de varios presentes que incluso fueron vestidos al estilo vaquero en un guiño a su disco Cowboy Carter, Beyoncé fue la gran ausente de la noche. Su presencia fue altamente especulada en las redes sociales debido, en parte, a que la diva de Texas le cedió su gran éxito Freedom a Harris.
La canción se ha convertido en un himno de la campaña de Harris.
Periodista. Catedrática de la Facultad de Ciencias de la Comunicación de la BUAP. Pionera en Puebla de noticiarios y programas de radio con perspectiva de género desde 1997.









