Centenares de ciudadanos acudieron este jueves a la capilla ardiente instalada en el Capitolio de Estados Unidos para despedirse del expresidente Jimmy Carter (1977-1981), fallecido el pasado 29 de diciembre a los 100 años, antes de que se celebre el funeral de Estado.
«Creo que es un momento único para recordar a alguien que fue tan importante en la historia de Estados Unidos», explicó Peter, un joven estadounidense.
Como él, muchos otros ciudadanos desafiaron las bajas temperaturas, provocadas por el temporal de nieve, para darle el último adiós al que fuera el 39º presidente del país. Alguno incluso llevaba una chapa en el abrigo con una foto suya.
El legado de Carter
Más allá de su presidencia, los ciudadanos que esperaban para entrar al Congreso recordaban sobre todo lo que Carter había hecho después: «Si hay un presidente en toda la historia de EE.UU. que hizo más después de su carrera en la Casa Blanca que cualquier otro, ese es Jimmy Carter», aseguró Taylor, que fue al homenaje su amigo Peter.
Para Vicky, una mujer que viajó desde Nueva Jersey (a unas 3 horas en coche), la etapa después de la Casa Blanca tiene más peso en el legado de Carter.
«Hizo muchas cosas bien después de su presidencia con sus obras altruistas en todo el mundo: desde colaborar con Hábitat para la Humanidad hasta trabajar con otros países para garantizar unas elecciones seguras y justas».
Vicky.

En cuanto a su mandato presidencial, varios destacaron el trabajo de Carter por alcanzar la paz entre Egipto e Israel, que se acabó formalizando con la firma de los Acuerdos de Camp David de 1978, y por los que, entre otras cosas, recibió el Premio Nobel de la Paz en 2002.
«Tuvo algunos problemas con los que tuvo que lidiar, pero creo que lo manejó con elegancia. Siempre fue un hombre muy diplomático. No era cabezota y le gustaba hablar. Hizo mucho bien en el mundo», consideró Mary, una australiana de visita en Estados Unidos que aprovechó para despedirse del expresidente, que según dijo está muy bien considerado en su país.
El féretro, que fue depositado ayer por la tarde en un emotivo homenaje del que formó parte la vicepresidenta, Kamala Harris, estará allí hasta el jueves por la mañana cuando será trasladado a la Catedral Nacional de Washington para un funeral de Estado.
Se espera que participen en el funeral el presidente saliente de Estados Unidos, Joe Biden, así como el mandatario electo, Donald Trump.
Fotos de EFE.









