En diversos momentos de la historia se ha intentado silenciar el ejercicio periodístico, pero jamás el embate en contra de los profesionistas de la comunicación había sido tan feroz como lo es desde que la izquierda mexicana, encabezada por el partido Morena, gobierna este país.
El hoy exmandatario, Andrés Manuel López Obrador, se dedicó a estigmatizar a reporteros y periodistas, descalificándolos por ejercer su profesión. Durante el sexenio anterior, México se mantuvo como uno de los más peligrosos del mundo con 37 asesinatos en menos de seis años, dejando prosperar y normalizar la espiral de violencia.
Ahora se sabe que los vínculos del Gobierno de Morena con el crimen organizado iban a imposibilitar la aplicación de la justicia, y con las evidencias de la Casa Blanca, suponen que todos los mensajes enviados desde la máxima tribuna del país pudieron haber sido órdenes directas a los criminales para perpetrar los ataques en contra de la prensa.
Aunque existen deshonrosos casos de periodistas que se comportan como «matrequeros» y «panfleteros», por fortuna son los menos, la mayoría actúa con profesionalismo, buscando la verdad para sus audiencias. El periodista no es amigo del poder sino crítico de él, así se han revelado casos de corrupción que Morena mucho tiempo aplaudió, sin embargo, ahora que está en el poder recurre a las peores prácticas de censura.
La semana pasada en el Congreso del Estado de Puebla fue presentada la mal llamada «Ley de Derechos para el Libre Ejercicio del Periodismo» por el diputado morenista, Andrés Villegas, la cual no sólo limita con sanciones de carácter civil el ejercicio periodístico sino que blinda a los servidores públicos, a pesar de que manejan recursos del erario, es decir, propiedad de todos los mexicanos.
La libertad de expresión es un derecho no sólo consagrado en la Constitución sino en tratados internacionales, por lo tanto, su aplicación iría en contra de la Carta Magna. Bien dicen: «dale un gramo de poder al ignorante y te pisará».
ORGULLO POBLANO
El pasado martes, se instaló en el Senado de la República la Comisión de Fomento Económico y Emprendimiento presidida por el senador Néstor Camarillo Medina, evento en el que estuvo acompañado por representantes de las Cámaras empresariales nacionales y locales, así como por el líder del PRI, senador Alejandro Moreno Cárdenas y el coordinador del Grupo Parlamentario, Manuel Añorve Baños.
Camarillo Medina es el único senador poblano que preside una Comisión en la Cámara Alta. Su trabajo y liderazgo lo respaldan, al ser el impulsor de una nueva Ley de Desarrollo Económico cuando fue diputado local.









