Mientras la mandataria mexicana, Claudia Sheinbaum Pardo, realizaba un mitin político en el Zócalo de la Ciudad de México, en el que promovió los «valores de la cuarta transformación», alejado de lo que debería ser un evento republicano, se descubría el horror que sufre nuestro país en Teuchitlán, Jalisco.
Se habla hasta de mil 500 personas asesinadas de múltiples formas en lo que se ha comparado con un campo de exterminio nazi: torturadas, quemadas, desmembradas vivas, sitio en el que además se realizaban experimentos «médicos» a niñas y mujeres que terminaban con los órganos extraídos, en tanto que a los jóvenes se les obligaba a pelear hasta la muerte.
El descubrimiento no lo hicieron las autoridades correspondientes, es más, se sabe que el sitio fue investigado unos meses antes por la Fiscalía del Estado sin que ésta encontrara algo, demostrando su inoperancia. El hallazgo lo hizo el grupo «Guerreros Buscadores de Jalisco», madres y padres que investigan la desaparición de sus hijos y a quienes se les ha negado audiencia en Palacio Nacional.
Mientras Andrés Manuel López Obrador se dedicaba a cuidar literalmente a los delincuentes, llamándolos seres humanos que merecen respeto, obligando al Ejército Mexicano a no defenderse, e inclusive a resguardarlos como se evidenció en el famoso operativo en Sinaloa, los familiares de las víctimas fueron desprestigiados una y otra vez desde la máxima tribuna del país.
El sexenio anterior también ocultó las cifras de desapariciones forzadas, negando que haya existido un subregistro, por lo cual, realmente se desconoce el tamaño de la tragedia que ha azotado México desde la llegada de la izquierda política mexicana, la cual, dicho por la Casa Blanca, tiene vínculos con los grupos del narcotráfico que han sido denominados terroristas.
Y mientras tanto Estados Unidos continúa con la idea de una intervención, ante la clara amenaza que representa el empoderamiento del crimen en México que tiene operaciones en el 81 por ciento del territorio nacional, de acuerdo con datos de la firma AC Consultores y que representa el quinto empleador más importante de la nación, según investigaciones publicadas en medios digitales.
Pero todo eso no es importante para Morena y su cuarta transformación, mientras el crimen organizado siga apoyándolos a ganar elecciones, como lo han denunciado varios actores políticos como Silvano Aurioles, a quienes no asesinan pero sí encarcelan para que callen los horrores del segundo piso.









