Después de más de cuatro décadas entregando su vida a la lucha libre, El Hijo del Santo ofreció su última función en Puebla, acompañado de la tercera generación de plata, El Santo Jr., y Máscara Sagrada, quienes derrotaron con su castigo característico, la “de a caballo”, a Psicosis, Hijo de Fishman y Texano Jr., en el gimnasio Miguel Hidalgo.
“Estoy contento porque me encanta Puebla, me encanta su gastronomía, me gusta su gente y siempre que he venido a esta ciudad me han tratado con mucho cariño, la afición, en general, la gente, y contento porque la afición es muy noble conmigo y triste porque es mi última lucha en Puebla”.
El enmascarado de plata confirmó que, terminando diciembre de este año “se baja del ring” y se retira definitivamente de los encordados; sin embargo, seguirá creando contenido en diferentes plataformas, en otros aspectos, pero siempre ligado al mundo de los costalazos. Uno de los pendientes y de los que tratará de trabajar y darle vida próximamente será la bioserie de El Santo y El Hijo del Santo.

Uno de los recuerdos de El Hijo del Santo en Puebla es “haber aprendido a manejar en carretera”, del entonces Distrito Federal a la entidad, acompañando y siendo el chofer de su padre, El Santo. Recordó que la última lucha de su padre en Puebla fue con Mil Máscaras como pareja, y juntos enfrentaron a René Guajardo y a Henry Pilusso.
Con esta última lucha en Puebla, El Hijo del Santo le pasa la estafeta a su heredero, El Santo Jr., para que continúe con el legado de la máxima leyenda de la lucha libre de nuestro país.
Fotos: Cortesía de César Rodríguez
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