El candidato a la presidencia del Consejo Coordinador Empresarial (CCE) de Puebla, Luis Alberto Moreno Gómez Monroy, presentó una plataforma de seis ejes orientada a fortalecer a la cúpula patronal con un trabajo sistemático y ordenado que permita colocar a Puebla entre las cinco economías más importantes del país.
Moreno Gómez Monroy negó que su eventual liderazgo implique confrontación con el gobierno, pero dejó claro que tampoco será comparsa de ninguna administración.
“No me voy a poner los guantes, pero sí seré responsable de mis actos”, afirmó, al subrayar que el empresariado debe participar activamente en la toma de decisiones, generar consensos y ser tomado en cuenta.
Su propuesta prioriza la seguridad como condición indispensable para la inversión, así como una interlocución institucional con el gobierno, basada en un sistema de contrapesos, al señalar que los empresarios que pagan impuestos cuentan con la calidad moral para exigir resultados.
“Vengo a poner el signo de multiplicación: los esfuerzos deben ser multiplicadores”, sostuvo, al llamar a dejar la mezquindad, fortalecer la apertura entre cámaras empresariales, construir consensos e impulsar la movilidad social, lo que requiere un cambio de 180 grados en el ejercicio del CCE. Reconoció que ha habido avances, aunque insuficientes, por lo que reiteró la necesidad de mayor diálogo con el gobierno y fortalecimiento interno del organismo.
Ante versiones que lo colocan como virtual ganador del proceso interno, rechazó cualquier simulación y aseguró que no pertenece a ningún grupo.
“La moneda sigue en el aire; si pierdo, regreso a mi empresa. No vengo por cargos”.
El aspirante anunció que impulsará la creación de una oficina de representación del CCE en la Ciudad de México, con el objetivo de incidir en las decisiones relacionadas con el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), además de fortalecer el cabildeo con el Poder Legislativo y el Ejecutivo federal.
Moreno Gómez Monroy planteó cambiar por completo las reglas, para que el CCE se convierta en socio estratégico del gobierno, con datos duros y consensos en la mesa de interlocución. Recordó como ejemplo los subsidios directos de 50 mil pesos para vivienda durante la crisis por COVID-19, que permitieron una bolsa conjunta de 100 millones de pesos.
Asimismo, expuso una hoja de ruta para consolidar al CCE como la voz empresarial más influyente del estado, al destacar el potencial de crecimiento de Puebla y la necesidad de llevar a empresarios locales al Cuarto de Junto del T-MEC, mediante vínculos con cúpulas empresariales nacionales, secretarios del gabinete federal, así como con el IMSS e Infonavit.
“Soy un empresario de a deveras, no académico ni rentista; juego en las grandes ligas”, expresó, al advertir que Puebla se ha mantenido estancada a media tabla a nivel nacional.
Finalmente, subrayó la urgencia de detonar proyectos de infraestructura sostenible, atender el estrés hídrico en la zona metropolitana, fortalecer carreteras y el suministro eléctrico, y crear puentes entre el sector educativo y el empresarial para impulsar a los jóvenes. También llamó a preparar a las empresas ante el avance de la tecnología y la inteligencia artificial, y a modernizar al interior del CCE con finanzas sólidas, comunicación eficiente y una reforma a estatutos que calificó como obsoletos.
Foto de X @_Moreno_Alberto
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