Tras dirigir su primer partido como director técnico del Club Puebla, el estratega español Albert Espigares reconoció tener sentimientos encontrados: satisfacción por el crecimiento mostrado por el equipo, pero también frustración por la derrota en el arranque del torneo.
Espigares destacó que durante el encuentro se reflejaron varios aspectos trabajados a lo largo de la pretemporada, aunque admitió que los errores puntuales terminaron marcando la diferencia en el marcador.
“Se han mostrado cosas que venimos trabajando desde la pretemporada y hay que entender que pequeños errores se pagan muy caro. Me voy contento por la mejora y el crecimiento que ha mostrado el equipo, pero no puedo estar satisfecho con el resultado porque este equipo está para ganar y creo que este partido se pudo haber ganado”.
El técnico señaló que la derrota se concretó tras un penal convertido por Atlas, mientras que Puebla careció de contundencia frente al arco rival, al desaprovechar dos o tres oportunidades claras ante el guardameta Camilo Vargas.
Pese al resultado adverso, Espigares aseguró que el desempeño del equipo le dejó un buen sabor de boca, por lo que continuarán trabajando para que las jugadas generadas se traduzcan en goles.
Finalmente, confió en que la afición responda en el próximo compromiso como local, a pesar de la visita de Cruz Azul al Estadio Cuauhtémoc, y subrayó que el apoyo de los seguidores será “importantísimo” para el desempeño del equipo en casa.
Foto de Omar Cuautle
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