De visita en la cabina de En Línea Deportiva con Pepe Hanan, la pugilista poblana Gabriela “La Bonita” Sánchez habló sobre los sacrificios que realizó durante mes y medio para cumplir su sueño de convertirse en campeona interina peso mosca del Consejo Mundial de Boxeo (CMB), así como de la estrategia que resultó clave para derrotar a la argentina Tamara “La Rebelde” De Marco.
“Agradecida con Dios porque se pudo lograr toda la preparación, que fue intensa y más fuerte de lo que habíamos trabajado antes. Estuvimos un mes y medio en La Malinche. A las tres semanas ya nos afectaba no tener internet, pero nos concentramos muy bien. Hicimos una estrategia bastante buena y corregimos errores. Con mi entrenador, Sergio Niño, trabajamos ese golpe que recibí en la primera pelea, que fue más error mío que acierto de ella por tener la guardia abierta”.
Sánchez reconoció que le sorprendió el desempeño de su rival, ya que esperaba a una boxeadora más agresiva. Sin embargo, aseguró que la estrategia fue ejecutada casi a la perfección: mantener la distancia, esperar el momento y trabajar con la mano izquierda mediante golpes rectos y uppers, evitando la corta distancia que favorecía a De Marco.
Entre los sacrificios más importantes destacó haber dejado a su hijo durante mes y medio al cuidado de su madre y sus hermanas. Bibi, su sobrino Mat y su tía “Esme se coordinaron para apoyarla en ese proceso.
“Uno valora muchísimo lo que ha costado esto. Agradezco a Dios y a todas las personas que creyeron en mí desde el inicio. Recuerdo cuando el profe ‘Pollo’ nos impulsaba y ‘Don Beto’ nos llevaba a México sin cobrarnos nada. Gracias a ellos logramos este sueño”.
La campeona también compartió la estricta dieta que siguió para bajar 9 kilos en mes y medio, así como su exigente rutina física que incluía correr desde las 5 de la mañana, entrenamientos de fuerza al mediodía y sesiones de boxeo por la noche.
Con el cinturón interino en su poder, Sánchez recordó que inició en el boxeo para ganar seguridad y defenderse del acoso escolar que sufrió en secundaria. Con el tiempo, el deporte le abrió oportunidades como participar en Olimpiadas Nacionales, viajar en avión y conocer el mar por primera vez.
“Me emocionaban mucho las peleas de feria. En una ocasión hasta nos aventaron dinero como luchadores y esa fue mi primera pelea pagada. Soñaba con estar en funciones estelares y poco a poco se fue logrando”.
Ahora, la pugilista espera su siguiente reto, el cual dependerá de su promotora Latin KO: buscar el cinturón absoluto que ostenta Gabriela Fundora o concretar una pelea de exhibición ante Mariana “La Barby” Juárez, a quien retó tras su combate más reciente.
Foto: Cortesía
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