La actividad del cerebro disminuye cuando se utiliza Inteligencia Artificial (IA), toda vez que con su mal uso se pierde el pensamiento crítico y la curiosidad por desarrollar nuevo conocimiento o aprendizaje, señaló Pilar Durán Hernández, Catedrática de la Facultad de Ciencias de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).
La atrofia por desuso genera que el cerebro sea hipoactivo, una mente delegada que le da flojera pensar e incluso podría provocar una involución de la inteligencia un riesgo real. Es importante estar conscientes de que bien empleada la IA debe ser un multiplicador de productividad y tener claro que se trata de una herramienta de asistencia, no de autoría.
De acuerdo con investigaciones realizadas por expertos, la gente que usa Chat GPT tiene menos procesamiento cognoscitivo y de raciocinio, le cuesta más trabajo razonar, tomar decisiones y tener ideación crítica. Quienes utilizan otras herramientas de búsqueda, como Google, tienen mayor procesamiento cerebral porque no se depende de ellas.
Dijo que cuando se pierden conexiones, las neuronas se mueren y hay que propiciar que el sistema nervioso las siga generando y no se tengan alteraciones a largo plazo. La IA genera un costo cognitivo y un riesgo para el desarrollo cerebral fuerte.
Se pierden habilidades fundamentales y se registran alteraciones en la profundidad conceptual de los procesos. Además, el costo de la pérdida o disminución de la escritura a mano radica en que esta actúa como un catalizador neurobiológico para el aprendizaje profundo, mientras que la digital es una herramienta de eficiencia para la comunicación y la productividad.
La evidencia sugiere que la sustitución del lápiz y el papel por el teclado no es un simple cambio de herramienta, sino una modificación profunda en los procesos de aprendizaje y las conexiones cerebrales. El tema nos tiene preocupados por la atrofia cerebral que pudiéramos estar teniendo debido al mal empleo de estas nuevas tecnologías, indicó Pilar Durán.
Señaló la importancia de que los seres humanos, a partir de la infancia, tengan el desarrollo del lenguaje matemático porque genera conexiones cerebrales particulares que nos permiten tener pensamiento abstracto y crítico.
Las aplicaciones de IA están en todos los ámbitos de la vida moderna, la industria, construcción, finanzas, salud o transporte. En la ciencia, esa tecnología nos ha permitido avanzar en meses lo que hacíamos en años, pero ahora queda revisar de manera crítica sus resultados y aplicarlos en la investigación, dijo.

Periodista. Catedrática de la Facultad de Ciencias de la Comunicación de la BUAP. Pionera en Puebla de noticiarios y programas de radio con perspectiva de género desde 1997.








