El divorcio entre el estadio azteca/Banorte con el Cruz Azul y que provoco la salida de la máquina cementera del inmueble todavía no tiene el capítulo final. Vendrán más dramas y episodios como telenovela de Valentín Pimstein. Hoy vamos a hablar de cómo el dinero, la soberbia corporativa y un fondo de inversión gringo terminaron por reventar el matrimonio de conveniencia más lucrativo de la Ciudad de México.
EL CONTRATO DEL «AMOR ETERNO»
Para entender mejor el entorno es necesario regresar al pasado para revisar esta historia de amor que está terminando en divorcio porque en el futbol mexicano la amnesia selectiva es una enfermedad conveniente. corría el año 2021. la máquina, en ese entonces, todavía saboreaba las mieles de romper la maldición con Juan Reynoso. la directiva encabezada por el ingeniero Velázquez no tenía mucho tiempo al frente de la cooperativa celeste y se sentó a negociar con una empresa llamada “fútbol del distrito federal S.A. de C.V.”
¿El acuerdo? un contrato de arrendamiento por 10 años para que cruz azul jugara en el coloso de santa Úrsula. un lazo firmado, sellado y con vigencia hasta el 2031. Si usted checa en la cámara de comercio, podrá ver que esta empresa sigue más activa que un diputado en año de elecciones, para no entrar en términos de economistas la empresa “futbol del distrito federal” esta como la muñeca fea, arrumbada en uno de los rincones de ollamani, pero no está liquidada, está “viva” por lo cual tiene obligaciones y derechos que debe cumplir.
Pero como bien sabemos en el negocio del futbol nada es gratis, ese papelito del arrendamiento no venía solo venia en un plan global y cruz azul tuvo que firmar el combo completo: le cedió sus derechos de televisión a TUDN, la filial de televisa, también por una década (2021-2031). parecía un ganar-ganar, pensaban los cooperativistas. «tenemos estadio mundialista y pantallas aseguradas». ¡qué bonita es la inocencia!
Todos sabemos que el mundo corporativo no tiene sentimientos, tiene accionistas. En 2024, las cosas cambiaron. En un movimiento de ajedrez financiero, televisa sacó a la bolsa a grupo ollamani. Metieron en la misma licuadora a fútbol del distrito federal, al Estadio Azteca, Play City, Editorial Televisa y, por supuesto, al club américa. todo bien estructurado para atraer billetes grandes de todas partes.

LLEGA EL FONDO GENERAL ATLANTIC
Y vaya que llegaron los billetes. Un año después, en 2025, el gigante del fondo de inversión General Atlantic puso sobre la mesa la bicoca de 490 millones de dólares. A cambio, se quedaron con el 49% de las acciones de grupo águilas (o sea, el américa) y, lo más importante, se sentaron en la silla del copiloto del estadio. una cifra muy sospechosa para los ejecutivos de la bolsa qué se preguntaban; ¿tan poco dinero vale el américa y el estadio? si por el 49% pagaron 490 millones de dólares, pues el equipo y estadio valen 900 millones. no les cuadran las cifras porque el atlas, se vendió en poco más de 200 millones de dólares sin tener los activos que tiene el América que en solamente el valor de su plantilla supera los 100 millones de euros, según el portal transfermarket.

¿Cómo es que llegó el Fondo General Atlantic al América? En una de tantas charlas de Emilio Azcarraga y Luis Cervantes, el director Manager del fondo en México, ambos forman parte del Consejo de Endeavor México, es la organización global líder en el impulso de emprendedores de alto impacto en el país.
En entrevista con el portal Bloomberg en línea hace unos meses el director del fondo en México hablo de como operarían con el club América luego de su inversión por el 49 por ciento: “Nuestro mandato es de copiloto. Emilio reconoció en General Atlantic a un copiloto que podía ayudar en ciertas áreas, pero somos un socio que nos queda clarísimo que el piloto es Emilio, el grupo controlador es Emilio y la parte deportiva la llevará él…”
(1777) Desde Davos: General Atlantic y sus inversiones en México – YouTube
Pero una cosa son las palabras y otra son los hechos, un fondo de inversión no es caridad, ni altruismo es una inversión que deben recuperar y tener dividendos no se inyectan casi 500 millones de dólares para ver el paisaje ni a aplaudirle las decisiones al patrón. Vienen a cobrar, a exprimir cada gota de jugo y a hacer que sus inversionistas tengan rendimientos. el piloto puede ser Emilio en el papel, pero gran parte del mapa de la ruta, la gasolina y el destino lo ponen los dólares de los gringos.
Y el manotazo en el escritorio llegó en mayo de este 2026. Con el estadio remodelado, oliendo a pintura fresca y rebautizado con el nombre de un banco, General Atlantic vio los números del contrato de cruz azul firmado en 2021 y me imagino que pensó: «¿qué es esta miseria? Este contrato con Fútbol del Distrito Federal se me cancela hoy mismo, aunque paguemos la cláusula diminuta por cancelación. Si Cruz Azul quiere jugar aquí, me firma un papelito totalmente nuevo y como Big Brother, cambiaron todas las reglas y todas las cláusulas.
DE DUEÑO DE TU NEGOCIO A EMPLEADO COMISIONISTA
¿por qué se dio la ruptura? vamos a los datos duros, que son los que no mienten. En el contrato original, el negocio era redondo para cruz azul. ellos operaban su evento: el estadio recibía un porcentaje por la venta de cervezas y refrescos, otro porcentaje por las quesadillas y las papas, y un porcentaje de la taquilla. Cruz azul era el dueño del negocio, por eso pagaba renta.
Pero el nuevo contrato que pretendían imponerle en este 2026 invertía los papeles de una manera grosera. El estadio Banorte quería imponer a sus propios proveedores y cambiar las reglas del juego:
Primero: ahora cruz azul solo recibiría un mísero porcentaje de la comida y la bebida.
Segundo: el estadio pasaría a regular el precio de los boletos.
Tercero: la venta de entradas pasaría en exclusiva a la polémica y criticada boletera fanki.
Es decir, señoras y señores, que el Cruz azul, que pagaba una renta millonaria por usar el inmueble, iba a pasar de ser el operador de su propio negocio a convertirse prácticamente en un empleado comisionista dentro del estadio Banorte. ¡hágame usted el favor! te rento la casa, pero yo decido a quién invitas, qué le vendes y además me quedo con las ganancias de la tiendita, dándote a ti unas cuantas monedas.

A la cooperativa, evidentemente, no le salían las cuentas. La soberbia o la ambición del fondo de inversión para adelantar la recuperación de su inversión se topó con pared. les pusieron un ultimátum con dos opciones sobre la mesa:
«si quieres el control total del negocio, me pagas como si fuera yo un artista en un concierto, me pagas por cada juego y listo tus cobras y vendes como quieras». Obviamente esta propuesta fue desechada por Reverter, que es el operador del estadio.
La otra opción era simple; respétame íntegramente los acuerdos firmados en el contrato de arrendamiento que firmamos con Futbol del Distrito Federal en el 2021 y que sigue vigente y me quedo, pidieron los celestes. Para esta propuesta, hubo otra negativa.
¿Y qué hizo cruz azul? dignidad, señores. Agarraron sus balones, sus camisas y se pusieron a buscar otra mudanza. El actual campeón del futbol mexicano no se iba a doblar ante el capricho de los financieros de Nueva York. Jugará en el estadio de ciudad de los deportes cuando se encuentre lista la cancha y mientras jugarán en el estadio Corregidora de Querétaro.
EL TIRO POR LA CULATA Y EL BOQUETE DE LOS 2,100 MILLONES
Justo ahí es donde “la puerca tuerce el rabo” dirían en mi pueblo, porque la avaricia parece romper el saco. Al salirse cruz azul, a grupo Ollamani y General Atlantic se les viene un problemón de proporciones épicas con su patrocinador principal.
En 2025, el banco Banorte soltó 2,100 millones de pesos a televisa en una combinación de préstamo e inversión publicitaria para que el coloso llevara su nombre. una lana que sirve para financiar la remodelación y que debe liquidarse allá por el año 2037.
Fuentes muy bien informadas a las que consulte dentro de la institución bancaria me aseguran que, en las letras chiquitas de ese contrato de préstamo y patrocinio, el estadio les garantizaba la localía de tres equipos varoniles de la liga mx. Ojo, el aquel momento no especificaba nombres por cuestiones legales, pero la matemática era obvia: América, Cruz azul y el Atlante, que ya había cerrado la compra del Mazatlán, pero aún no se hacía oficial.
¿Qué pasa si solo juegan dos equipos (américa y atlante) y no tres? Si, es verdad como me dicen ejecutivos de la banca el contrato tiene una cláusula de revisión. Me aseguran que no habría demandas o temas legales, solo revisión de los montos por lógica; ¡Si pagas por tres y te dan solo dos, ajustas cifras y listo! Si esto es así, los montos de la operación del préstamo y la inversión serán recalculados a la baja. Es decir, Banorte no estaría recibiendo el esquema de exposición prometido.
Pero lo peor no es eso. Grupo Águilas y los administradores tendrán que diseñar un plan B, para ingresar el dinero que visualizaban al tener los juegos de local del Cruz Azul. El equipo es el actual campeón, uno de los cuatro grandes, tiene millones de aficionados, vende camisetas, agota boletos, tiene juegos de liguilla y genera millones en esquilmos, algo que, con todo el respeto, NO genera hoy el Atlante, la recaudación en taquilla y consumo de los potros de hierro no le llega ni a los talones a lo que arrastra la máquina celeste.
¿PREOCUPA EL REPORTE FINANCIERO?
La salida de cruz azul le pega directo al corazón de la recuperación económica del estadio. ¿cómo van a pagar el préstamo que vence en 2037 si acaban de correr al otro inquilino que más consumía en la casa luego del América? Las finanzas en Ollamani, del estadio y del equipo NO están lo boyantes que quisieran, por el contrario. Ayer en el reporte financiero de la bolsa de valores del último semestre donde se informó a los accionistas que el club América registró PÉRDIDAS de 169 MILLONES de pesos.
Si bien asusta esta cifra para mortales como usted o como yo, está perdida estaba presupuestada por los temas de la remodelación, el crédito. Son poco más de 8 millones de dólares, es mucho menos de lo que cuesta un solo jugador top de su plantilla, es decir no es nada que asuste o preocupe ni a Emilio, ni a los inversionistas, que esperan que a mediano plazo tiempos mejores.
Lo que se espera es que pronto le den una mucha mayor actividad al coloso de Santa Ursula, con conciertos, confirmando juegos de la NFL, tendrán que reinventarse para recuperar la inversión y pagar los créditos. Me aseguran que no están rotos los puentes entre el Ingeniero Víctor Velázquez y Emilio Azcarraga, el tema en conflicto esta con la nueva administración del estadio encabezada por Alexandre Costa y con Ferran Reverter.
A esta nueva telenovela del canal de las estrellas, le quedan algunos capítulos por escribir. Lo mismo en unos meses más este divorcio express de Cruz Azul y el estadio termina en una reconciliación si llegan a algún acuerdo. Lo que es un hecho, es que este conflicto acelera la necesidad imperiosa de que una de las cementeras más grandes del continente construya de una vez por todas una casa propia, para dejar de vivir rentando. Eso no tiene lógica.
«La codicia es como el agua salada: cuanto más se bebe, más sed da.» — Arthur Schopenhauer









