El Partido Revolucionario Institucional (PRI) no se opone a que transite una reforma electoral en el Congreso de la Unión. Lo cuestionable es que la iniciativa que propone el titular del Ejecutivo Federal consista en debilitar al Instituto Nacional Electoral como hoy lo conocemos y que ha sido garante de la democracia en las últimas décadas.
Es mentira que se encuentre en riesgo la democracia.
El INE ha garantizado certeza en los procesos electorales y ha sido pieza clave en la sucesión del poder sin importar las fuerzas políticas que lo representen.
En el año 2000 se garantizó la transición cuando el Revolucionario Institucional perdió las elecciones ante el candidato presidencial del PAN, Vicente Fox Quezada.
Doce años después el PRI recuperó la silla presidencial y en las elecciones del 2018 la ciudadanía decidió darles la oportunidad a las fuerzas de izquierda del país para gobernar los próximos seis años.
Esto demuestra que sin importar las fuerzas partidistas la ciudadanía es quien elige mediante su voto a quienes los representarán en los cargos de elección popular.
El Instituto Nacional Electoral ha demostrado su eficacia para organizar las elecciones y que no ha beneficiado a ningún partido político, como acusan quienes demandan su transformación.
Todo ejercicio de reforma debe partir de un diagnóstico serio, objetivo y basado en datos concretos y evidencias del sistema electoral que se busca transformar.
La iniciativa del Ejecutivo federal en materia electoral, representa desde nuestra óptica deficiencias e inconsistencias que hoy nos sirve para poder contrastarla con las propuestas de otros grupos parlamentarios.
Es menester que como legisladores de todos los partidos políticos conciliemos nuestras visiones, con la finalidad de garantizar la legalidad y la objetividad en los procesos electorales.
La bancada priista considera que es necesario abordar el tema de fiscalización en campañas electorales, se deben etiquetar recursos de acuerdo a la geografía de los estados, ya que no es lo mismo que haya una contienda de dos diputaciones a una en más de 200 municipios.
Respecto a las candidaturas de diputaciones plurinominales el gran reto es ir incluso contra el techo que se está asignando para la totalidad del partido político.
Es por ello, que debemos de realizar un análisis profundo para encontrar propuestas y lograr fortalecer a la democracia y una mayor representatividad.
Toda legislación es perfectible, pero es importante identificar la oportunidad, la pertinencia y los alcances que esta pueda tener.
Generalmente las reformas a leyes electorales suelen realizarse al inicio de un mandato o de cara a una elección intermedia. Es difícil imaginarlo a unos meses de que se perfile el proceso presidencial. Primero por la ingeniería jurídica que debe realizarse en los distintos ordenes, además del Ejecutivo, el Congreso en General, de los gobiernos y los congresos estatales
La reforma electoral debe ser para fortalecer y ampliar los derechos políticos de los ciudadanos, no para mermarlos.
*Vicecoordinadora del Grupo Parlamentario del PRI en la Cámara de Diputados.









