Por Adriana Colchado
Ya cada cinco minutos nos enteramos de una nueva inteligencia artificial que viene a revolucionar la forma en la que existimos; estas chunches tecnológicas ya son más comunes que un video de Alfredo Adame recibiendo una golpiza, pero cada vez son más novedosas y potencialmente peligrosas. Esta semana nos encontramos con el lanzamiento de una IA que a partir de fragmentos de video y audio, es capaz de recrear la voz de una persona y te permitirte tener una conversación con ella.
Esta novedad fue promocionada como la oportunidad de tener una última charla con una persona fallecida, o al menos esa es la aplicación de esta tecnología que promocionan en un emotivo y controversial video que por su puesto se hizo viral de inmediato.
Este fenómeno, que recuerda a un episodio de «Black Mirror» —esa serie con la que Netflix nos hace cuestionar cada avance tecnológico y personalmente me hizo querer inscribirme a su realidad virtual de citas pa´ver si por fin encuentro el amor-, ha desatado opiniones encontradas entre los internautas. Por un lado, algunos lo ven como una herramienta terapéutica para despedirse de aquellos que ya no están físicamente entre nosotros. Sin embargo, detrás de esta fachada de despedida, se ocultan posibles consecuencias no tan reconfortantes.
La preocupación más inmediata es el potencial uso delictivo de esta tecnología. En un mundo donde los criminales y rufianes son astutos y creativos, ¿podríamos vernos expuestos a situaciones más desconcertante que escuchar la voz de un muerto? Imaginen recibir una de esas típicas llamadas donde una voz grita desgarradoramente un «ayúdame, mamá», pero que esta vez sí reconozcas esa voz y de volada procedas a vaciar tus cuentas bancarias. Preguntémonos ¿en cuanto tiempo los robachicos tendrán acceso a esta tecnología?
O ahora que se acerca el proceso electoral, imagen lo creativos que pueden ponerse los políticos para crear campañas negras con audios falsos.
Por ejemplo yo que hasta ahora no he iniciado con mi vida delictiva, ya imaginé varios usos ilegales e inapropiados para esta IA… ¿qué tal si ocupo la voz de Peppa Pig para manipular a mi sobrino? Sería divertido, claro, pero no ético.
También podría ser utilizada por brujos chamanes charlatanes que abusen de ingenuos que quieran despedirse de alguien que ya cologó los tenis.
Pero bueno si tan solo nos enfocamos en el uso para el que se desarrolló esta tecnología también hay mucha tela de donde cortar. Es cierto que para algunas personas eso de hablar con un fallecido puede tener un valor terapéutico, pero ¿a qué costo? ¿Hemos considerado el impacto psicológico en aquellos que aún están procesando el dolor del luto? ¿Se han realizado estudios psicológicos exhaustivos antes de lanzar esta tecnología al público?
La muerte es parte inevitable de la vida, y cada uno de nosotros enfrentará la pérdida de seres queridos tarde o temprano. Aceptar y asimilar esta realidad es parte del proceso de duelo, una experiencia humana fundamental. ¿Deberíamos permitir que la tecnología, por más avanzada que sea, interfiera con este proceso natural? Y no seré hipócrita, claro que me gustaría escuchar a mi papá una vez más, contarle cosas, pedirle consejos, pero de qué me serviría hacerlo con esta voz fabricada sabiendo exactamente que no es él, que no es su consejo ni sus palaras de amor.
En un mundo donde las IA se vuelven más astutas que los políticos en campaña, recordemos que la tecnología puede ser como el chile: es buena en dosis moderadas, pero si te pasas, puedes acabar llorando.
Hasta aquí el chisme, lo viral, el tamal con crema… y también con pasas.
@Tamalito_rosa









