En plena contingencia por la pandemia del Coronavirus, miles de familias de la capital poblana padecen por la falta de agua potable en sus domicilios, lo que dificulta e, incluso, imposibilita que los habitantes puedan cumplir con todas las recomendaciones del gobierno ante esta emergencia sanitaria.
Recientemente, se dio a conocer en la capital poblana hay todavía 60 mil viviendas que no cuentan con agua potable, lo que se traduciría en más de 300 mil personas que sufren por la falta de este servicio básico.
Elizabeth Arellano es una madre de familia que vive en la colonia Tlanesse, al noroccidente de la capital; en su vivienda habitan cinco adultos y tres niños; en su casa, para apoyar con el gasto familiar, tienen una pequeña fonda, con la que subsanan algunas cosas, como la escuela de los más pequeños del hogar.
Ni ella ni sus vecinos tienen el servicio de agua potable porque el ayuntamiento no ha querido dar los permisos para la regulación de la colonia, lo que le permitiría tener acceso a todos los servicios básicos, como agua, drenaje, luz y pavimentaciones.









