La minifalda y mejores tiempos económicos
Por Leticia Montagner
No está de más mencionar que las faldas se acortan cada verano debido al calor, pero vale la pena señalar que en el actual calor se acortan más que nunca.
Basta con buscar en Internet la palabra minifalda para que aparezcan fotos y faldas muy cortas, pese a que los llamados vestidos midi, aquellos que terminan debajo de las rodillas, son muy populares en estos tiempos.
Todo indica que pronto la minifalda volverá por sus fueros. Se abre paso a codazos, señaló un experto de modas en el diario El País. La creadora de la minifalda fue Mary Quant, fundadora de una línea de modas inglesa.
Incluso, las pasarelas de propuestas para esta primavera-verano apareció dicha prenda en firmas como Hermès, Bottega Veneta, Chanel o Dolce & Gabbana. Pero ahora campea a sus anchas en cualquier tienda de compras online, tan de moda por la pandemia.
En grandes cadenas españolas como Zara se ha hecho fuerte, donde tiene 426 modelos distintos a la venta en este momento. Otra marca europea, Net-a-porter, tiene 248.
Las hay de todo tipo, de hilos de confección, tejido vaquero, con volantes, cruzadas, asimétricas, pliegues o drapeadas, con detalles de hilos y nudos en la cintura. Todo vale, si es corto.El furor se explica después deestar en confinamiento por largo tiempo. Muy a la mexicana, ahora hay que enseñar pierna, es la moda.
A la fecha, los expertos en economía están de acuerdo en que en épocas de bonanza, las faldas se acortan.
En el siglo pasado,el economista George Taylorconcluyó que cuando se utilizaban mayormente las medias, sobre el aumento de la demanda se relacionó con el acortamiento de las faldas.
Existe un parámetro extravagante que hace una analogía curiosa para anticipar los movimientos de la economía mundial: El Índice Hemline, que relaciona el largo de las faldas con los tiempos de crisis y de bonanza y a partir del ancho del dobladillo, hace pronósticos.La tesis de Taylor se confirmó al paso de las décadas junto con la desaparición de las medias.
En el año 2010, dos economistas de la Universidad de Rotterdam, Holanda, retomaron lo que ya era una leyenda urbana e hicieron un estudio analizando la altura de los vestidos desde 1921 hasta 2009. El hallazgo fue una correlación entre el ciclo económico y las faldas. En una crisis económica la falda se alargaba y cuando la situación mejoraba, se acortaba.
Con la pandemia, entre que se termina y no, en que si las vacunas cumplen o no su función, en que la inmunidad de rebaño es real o no, la invasión actual de las minifaldas podría ser una representación evidente de la euforia colectiva al ver la luz al final del túnel.
Al fondo, se espera mucha luz y muy pronto, los humanos sin mascarilla, ni cuidados extremos.

Periodista. Catedrática de la Facultad de Ciencias de la Comunicación de la BUAP. Pionera en Puebla de noticiarios y programas de radio con perspectiva de género desde 1997.









