Aún no es posible viajar en el tiempo, pero sí lo es echar una mirada al pasado del Universo. Con la tecnología actual de los telescopios espaciales podemos observar el pasado remoto de las estrellas.
En el inmenso (por no decir infinito) universo, las estrellas más antiguas y alejadas a nuestro planeta ya han dejado de existir en el tiempo que la humanidad hoy vive, pero su luz aún llega a nosotros y podemos distinguir su remoto pasado.
A penas hace unas horas la NASA anunció el descubrimiento de la estrella «Earendel», la más antigua y lejana jamás vista. Esta estrella se encuentra, o mejor dicho, se encontraba a 12.9 millones de años luz de la Tierra, pues se estima que ya ha dejado de existir.
Un año luz es una unidad astronómica de longitud y tiempo que indica la distancia que la luz recorre en 1 año.
Dicho esto, la luz de Earendel recién detectada por el Telescopio Espacial Hubbel, ha tardado 12.9 millones de años en recorrer los 122 trillones de kilómetros que la separan de nosotros (122 seguido de 18 ceros: 122,000,000,000,000,000,000).
¡Estamos echando una mirada al pasado de la estrella más lejana! Es un vistazo al pasado remoto de nuestro Universo.
De hecho, cada vez que levantamos nuestra vista al cielo para ver el brillo de los astros, estamos viendo en realidad muchas ventanas al pasado, estamos observando la luz emitida o reflejada por los cuerpos celestes en un tiempo distante al que hoy vivimos.
Este año el Telescopio Espacial Hubbel cumple 32 años mirando al pasado y, junto con el recién estrenado telescopio espacial James Webb, continuará descubriendo las entrañas del Universo más allá de nuestra galaxia. Esperamos gustosos el próximo gran hallazgo.
*Responsable del Laboratorio de Iluminación y Eficiencia Energética
Instituto Nacional de Astrofísica, Óptica y Electrónica
Twitter @LIE_INAOE
Correo: [email protected]









