Este viernes 2 de junio, la poblana Gabriela “Bonita” Sánchez volverá a subirse al ring para enfrentar a Angela Nolasco “La Chiquita”, en el Salón Villa Flamingos de la Ciudad de México en una pelea pactada a 10 rounds por el cinturón de plata del Consejo Mundial de Boxeo (CMB) peso mosca.
En entrevista exclusiva para El Heraldo de Puebla, La Bonita Sánchez compartió cómo ha sido la preparación, que es lo que conoce de su rival y a su consideración, cuál será la clave para derrotar a La Chiquita Nolasco y hacerse del cetro mundial.

“Sabemos que es una rival muy aguerrida, que va para delante. Es muy chaparrita y quizá sea una ventaja para mí, en trabajar la distancia, pero sabemos que es complicada cuando se lanza con los volados. Tenemos que tener cuidado, no nos confiamos de nada y se que va a ser una buena pelea”.
Sobre la preparación física, la boxeadora poblana señala que desde enero ha tenido campamentos muy duros en La Malinche, donde trabajó fuerza en las piernas y condición para aguantar mejor la pelea a diferencia de combates pasados y ahora, después del pesaje, la recuperación, buena hidratación y descanso para estar en el mejor modo.

En cuanto a la preparación mental después de seis meses de inactividad, el trabajo con su psicóloga ha sido de vital importancia para recuperar y mantener la confianza, además del objetivo claro que es regresar a Puebla con el cinturón, pero si no se logra, sentirse tranquila y satisfecha de que dio su máximo esfuerzo arriba del cuadrilátero.
“(Mi psicóloga) Me ha ayudado el sentirme confiada, tener confianza en mí y disfrutar lo que hemos hecho. Tenemos el objetivo de ganar, pero también estar satisfecha con el trabajo que hemos hecho durante el entrenamiento, la preparación, en todos estos meses. el día de la pelea, es una moneda al aire, pero yo voy a dar mi 100 (por ciento) arriba del ring, mentalizada de mi misma”.
Después de 10 peleas ganadas y cuatro perdidas, La Bonita Sánchez está segura y plena de sí misma que al finalizar el combate de este viernes “voy a salir con la mano en alto”.
Fotos de Omar Cuautle









