La semana que termina es la antesala del inicio de las “precampañas” electorales para el 2024. Definidas las candidaturas para la presidencia y virtualmente las de la Ciudad de México, así como las de las gubernaturas en juego, por parte morena, el escenario es el plan C. Llamado así tras los fracasos para las reformas constitucionales del 22, en que no lograron mayoría calificada en el congreso ni su pase por la vía judicial en la SCJN, se apostó al carro completo en el 24. Las posibilidades de lograrlo no dependen sólo del ímpetu de la coalición gobernante, su disciplina interna y capacidad de sus liderazgos. Igualmente, importante es la oposición y la manera en que enfrente la tendencia a la fragmentación del voto y abstencionismo. No será una elección ni plebiscitaria como tampoco entre dos sino tres opciones. La dominante que es morena en tanto expresión de la voluntad del presidente, la residual hecha por la alianza de partidos que componen el Frente Amplio por México, y la emergente por Movimiento Ciudadano.
El presidente será el jefe de campaña y principal activo del movimiento para avasallar a la alianza hecha con los restos de un sistema de partidos a los que derrotó en 2018. Finalmente, jugando al esquirolaje, Movimiento Ciudadano busca consolidar presencia en áreas urbanas del centro y occidente del país. La candidatura del gobernador de Nuevo León con licencia será el principal distractor, mostrando que pese a todo lo que se ha escrito este sexenio sí es posible un peor futuro.
Ninguna de las dos candidatas principales a la presidencia es arrolladora y sus fallas serán explotadas mutuamente antes que sea elocuente una es preferible respecto a la otra, pero sobre todo ante la bufonería del impresentable. Sin proponérselo, Movimiento Ciudadano hace el juego de la política identitaria con todo lo que nos divertimos denostando en clave chacota: el falocentrismo burgués de “onvre cagaleches”. Si bien hay diferencias importantes respecto a su candidato en la Ciudad de México, jugará el mismo papel ahí siendo sólo distinguible de la apuesta Whitexican de la Benito Juárez bajo la lógica de las Farmacias Similares: “lo mismo, pero más barat[er]o”.
En las entidades federativas en pugna es dónde sí será posible plantear escenarios de elección entre dos fuerzas. Sólo Veracruz, origen de Movimiento Ciudadano y su líder se lograron elecciones tripartitas antes del encumbramiento de morena. Hoy día es tal su confianza que apuesta con una zacatecana avecindada. No se logró, ni en el mismo movimiento, apelar al nativismo y difícilmente surja una candidatura de oposición capaz de aglutinarse en torno a ese asunto plebiscitario. Movimiento Ciudadano sólo tiene buenos candidatos en Jalisco, y es predecible ahí se consolide como un partido regional. En los demás privará el gatopardismo de expriístas renacidos en la fe del líder providencial frente a los intentos del PAN de plantar cara avergonzados de sus compañeros de fórmula.
El reto principal será persuadir al electorado que es importante votar. Y en los argumentos que se usen es que sabremos el lamentable estado de las cosas. Spin Doctors y profesionales de la comunicación política no se destacan por su inventiva ni creatividad, reciclando aquello que se usará en paralelo en la elección estadounidense. Así se nos dirá que, si bien las candidatas pueden ser un fastidio, lo que está en juego es “la democracia”, la “viabilidad del país” y un largo etcétera de paparruchadas tan delirantes como irrisorias.
Una democracia de bajísima calidad acotada a lo procedimental, ausencia de partidos y liderazgos probos, en un deterioro institucional generalizado, dentro y fuera de las competencias de gobiernos. Todos los partidos que participan han gobernado, así sea municipios, y todos han probado su incapacidad, venalidad, y corrupción. No estamos aún en la situación de “que se vayan todos” de la Argentina a inicios del presente siglo, pero tampoco muy lejos. En su caso han completado el círculo de veinte años con la figura de Milei. Seguramente no nos tomará tanto llegar ahí comenzando con el repudio general a la pantomima del 24.









