Esta semana, en la Cámara de Diputados, se discutirá la Ley de Egresos para 2025, y como era de esperarse, la oposición ya ha comenzado con su estrategia de desinformación. Afirman falsamente que habrá recortes en sectores como seguridad, salud y educación, con el único propósito de sembrar confusión y desacreditar un presupuesto diseñado para fortalecer las prioridades del país. Es necesario poner las cosas en su lugar y demostrar, con hechos, que este presupuesto no solo cumple con las necesidades de México, sino que las amplía y las aborda con una visión estratégica y responsable.
En materia de seguridad, el próximo año será fundamental por la integración de la Guardia Nacional a la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena). Este cambio, lejos de representar un recorte, optimiza los recursos y mejora las capacidades operativas del Estado. Con esta transición, una parte significativa del presupuesto destinado a la Guardia Nacional será gestionada por la Sedena, lo que permite fortalecer la seguridad pública con un enfoque más integral. Al considerar ambos rubros, es evidente que el presupuesto en seguridad no disminuye, sino que aumenta significativamente, garantizando que las estrategias de combate a la delincuencia sigan avanzando.
El sector salud es otro punto donde la oposición ha buscado confundir. Si bien existe un mínimo ajuste en los recursos asignados directamente a la Secretaría de Salud, esto se debe a que ahora el modelo IMSS-Bienestar concentrará la gestión de hospitales y la administración de recursos. Al sumar los presupuestos destinados a la Secretaría de Salud y al IMSS-Bienestar, el resultado es un incremento notable en los recursos totales para este sector. Este modelo asegura un mejor manejo de los servicios de salud y refuerza el compromiso de llevar atención médica de calidad a las comunidades más vulnerables.
En educación, el discurso opositor se centra en distorsionar la realidad. Hablan de recortes, pero omiten mencionar los recursos adicionales que la Federación destinará a proyectos estratégicos como la creación de nuevas universidades, entre ellas la Universidad del Rosario Castellanos. Este esfuerzo representa una inversión directa en el futuro de nuestras niñas, niños y jóvenes, garantizando más oportunidades educativas y ampliando la cobertura en regiones donde históricamente no existían opciones de educación superior. Cuando se consideran todos los recursos asignados a este sector, es claro que no hay recorte, sino un fortalecimiento de las capacidades educativas del país.
La oposición, como de costumbre, busca reducir esta discusión a un juego de cifras malintencionadas. Se niegan a reconocer que este presupuesto no solo prioriza los sectores más importantes, sino que lo hace con una perspectiva que cuida el bolsillo de las y los mexicanos. No se crean nuevos impuestos ni se aumentan los existentes. En la Cuarta Transformación hemos demostrado que es posible garantizar obras de infraestructura, programas sociales y servicios públicos sin cargar el costo en la gente, porque administramos con responsabilidad y justicia.
Esta semana, además, marca un momento especial para Puebla. Estamos a días de que Sergio Salomón concluya su periodo como gobernador, dejando un estado más unido, más fuerte y con mejores condiciones para su desarrollo. Su liderazgo será recordado por la reconciliación y el compromiso, y ahora será Alejandro Armenta quien tendrá la responsabilidad de continuar con este camino, fortaleciendo el progreso de nuestro estado.
La discusión de la Ley de Egresos y el cambio de gobierno en Puebla son muestras de la importancia de gobernar con seriedad y responsabilidad. No se puede seguir permitiendo que la política sea un escenario de mentiras y falsedades. Desde la Cámara de Diputados, seguiremos trabajando con la certeza de que cada peso asignado en el presupuesto debe reflejarse en beneficios reales para las familias mexicanas, y que las prioridades del país no son tema de juego ni de manipulación.
El futuro se construye con hechos, no con discursos vacíos. La Cuarta Transformación tiene claro su compromiso con México, y este presupuesto es una muestra más de ello. Que no les engañen: aquí lo importante es trabajar por la gente, no por intereses políticos.










