Locatarios de la Segunda Sección de la Central de Abasto negaron que 26 bodegas estén construidas sobre ductos de Petróleos Mexicanos (Pemex), sino que están sobre propiedad privada, por lo que exhortaron a los tres órdenes de Gobierno a instalar mesas de diálogo para revisar la situación legal de estas estructuras.
Gloria Méndez, representante de los locatarios, aseguró que la Segunda Sección de la Central de Abasto es una zona de más de 53 mil metros cuadrados legalmente constituida como régimen de condominio privado mediante escritura pública, por lo que los bodeguros tienen pleno derecho a decidir el uso y destino de las áreas que les pertenecen.
La representante de los locatarios indicó que el proyecto de ampliación se planteó desde 2015, cuando el entonces gobernador Rafael Moreno Valle incluyó esta sección en un plan para desarrollar un mercado internacional de carnes; sin embargo, la propuesta era inviable para las y los comerciantes, ya que implicaba comprar nuevamente su propiedad.
En este sentido, Gloria Méndez mencionó que se organizaron y desarrollaron un proyecto comercial, que generó 5 mil empleos directos e indirectos y al final representó una inversión de 40 millones de pesos, incluyendo la construcción en sus propios predios.
De este modo, reiteró que piden a las autoridades entablar mesas de diálogo para demostrar legalmente que son dueños del predio en donde están 26 bodegas.
El secretario de Seguridad Pública estatal, Francisco Sánchez, reveló que las 26 bodegas de la Central de Abasto están abandonadas y fueron construidas de manera ilegal sobre ductos de Pemex, por lo que serán demolidas.
Foto de Diego Alducin / Agencia Enfoque
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